27 de marzo de 2013

... Antonella Anedda III )


Ahmad Jamal Blue Moon - I remember italy 
Ilya Zomb .,., Harmony with Grapes 42 x 50 2007





















Penso fruttuoso tradurre questi schegge della voce di Antonella.
Mi hanno servito per accampare sulla scogliera del corpo. Taglio netto.


Antonella Anedda

( III ) 

(Dal balcone del corpo, Milano, Mondadori)  





nomi

¿ Cuál es la palabra que dice que no hay más sentimientos

negativos sobre quienes te han herido ?

Perdón, me respondieron. Pero yo quería, al contrario, hablar

del rencor.

Éste ha sido el inicio y puede valer como ejemplo.

Cada día que hay una palabra nueva de la que no recuerdo el sentido

el cual suena en tintineante motivo, percibido a fragmentos

familiares una vez, ahora perdidos.

Cae su luz habitual. De golpe no importa,

siento odio, perdono quien siente el odio, me perdono ?

Hay un alfabeto incomprensible, un lenguaje olvidado.

Los nombres giran privados de su materia desde la mañana.

¿ Cómo llamar a la tela blanca que el viento mueve delante

de las cristaleras ?

Extienda, extiende. La risa se me anuda al cuello.

Ella, es decir yo, ¿ qué extiendes ?

Aquí sé responder: me extiendo a la tercera persona

a la gracia experimentada una única vez

de un dolor dividido y empujado fuera

después fijado, escuchado incluso en el crujido de las lágrimas

y desde otra parte me deshace

capaz de dejar la vieja piel sobre la tierra.



Juzga tú ahora quién habla:



“ Los nombres la confunden pero su atención se multiplica, la mirada se ha hecho prensil, capaz de arriesgar el pensamiento: va hacia la muerte. Y mientras, nota la mancha de la adelfa contra la hiedra y aquí, el segundo pensamiento: cómo mirar mejor, cómo recoger aquel detalle del silencio. Mientras, permanece inmóvil y aquí el tercer, y último pensamiento: puedo soportar la pérdida, puedo no capturar ”.



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(il catalogo della gioia, Roma, Donzelli, 2003)



Musica

No son nobles las cosas que menciono en poesía:

están bajo el paladar, atentas, conscientes de la cálida

combustión de la lengua.

Escuchan, sienten el movimiento, la onda de un eco

que porta rojas letras, destinos, y una turba de voces

despreciables – como siempre – en lo que es hermético y hueco.

Así que digo de nuevo: árboles – más bien…– exuberantes plátanos

sorbed del agua y sosteneros al borde de las piedras.

Esto sí que es difícil: cantar lento el milagro

aquel peso en la luz, aquella sombra

que se cruza con el tiempo y se propaga sobre el olor del pasto.

Todo es cuerpo que el alma alcanza con retraso

pero brilla en una esquina el otoño y las palabras se forman

con el ritmo que debe: en grumos, en silencios

a gatillazos, dentro de los siglos.

No es la música quien habla, pero un furor de loza, de granizo que bate los muros.



(Dal balcone del corpo, Milano, Mondadori)

 A.A.

nomi

Qual è la parola per dire che non si hanno più sentimenti
negativi verso chi ti ha ferito?
Perdono, mi hanno risposto. Ma io volevo, al contrario, parlare
del rancore.
Questo è stato l’inizio e può valere come esempio.
Ogni giorno c’è una parola nuova di cui non ricordo il senso
e il cui suono tintinna un motivo percepito a brani
familiare una volta, ora perduto.
La sua luce abituale cade. Di colpo non importa,
provo rancore, perdono chi prova rancore, mi perdono?
C’è un alfabeto incomprensibile, un linguaggio dimenticato.
I nomi ruotano privi della loro materia fin dal mattino.
Come chiamare la stoffa bianca che il vento muove davanti
alla vetrata?
Tenda, tende. Il riso mi si annida in gola.
Lei, cioè io, tende a cosa?
Qui so rispondere: tendo alla terza persona
alla grazia sperimentata una volta sola
di un dolore sdoppiato e spinto fuori
poi fissato, ascoltato perfino nello scroscio delle lacrime
ma da un’altra me stessa
capace di lasciare la sua vecchia pelle sulla terra.


Giudica tu ora chi parla:

"I nomi la confondono eppure la sua attenzione si è moltiplicata, lo sguardo si è fatto prensile, capace di rischiarare il pensiero: vai verso la morte. E mentre nota la macchia di oleandro contro l’edera ecco il secondo pensiero: come guardare meglio, come raccogliere quel dettato dal silenzio. E mentre resta immobile ecco il terzo, ultimo pensiero: può sopportare la perdita, può non catturare".


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(Il catalogo della gioia, Roma, Donzelli, 2003)



Musica

Non sono nobili le cose che nomino in poesia:
stanno sotto il palato, attente, coscienti solo del caldo
ignare della lingua.
Se ascoltano, sentono il moto, l’onda di un’eco
che porta rosse lettere, destini, e un turbine di voci
smarrite – come sempre – in ciò che è cupo e cavo.
Dunque di nuovo dico: alberi – anzi – platani
attirati dall’acqua e sostenuti ai bordi dalle pietre.
Questo sì è difficile: cantarne piano il miracolo
quel peso nella luce, quell’ombra
che s’incrocia col tempo e divampa sull’odore del prato.
Tutto è corpo che l’anima raggiunge con ritardo
ma sfolgora l’autunno in un cantuccio e la parola si forma
con il ritmo che deve: a grumi, a vuoti
a scatti, dentro i secoli.
E non è la musica che dici, ma un rombo di stoviglie, di grandine che batte contro i muri.


***


4 comentarios:

  1. Apunto el placer en la lectura del primer texto. Las palabras dejan trozos de su sentido en las experiencias de pánico, amor o muerte. Y en el juego. O en esa combinación de todo que es el recuerdo melancólico en el que ahogamos pánico, amor, muerte y juego. Y luego está nuestro ansia de perdón. Nos quiebra el alma y los sentidos vernos en la necesidad de ser perdonados o tener que perdonar.Es demasiado esfuerzo el olvido, es demasiada mentira, es demasiado desbordamiento de los sentidos.

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    1. demasiado y nunca suficiente, Gracias por pasarte L, en estas entradas no “escribí” nada sobre lo expuesto como sentimiento o intuición pues no sabría. Son poemas que me asombran con esos d-enunciados tan cercanos pero de un modo tan… sucede, que cuando uno intenta escribir versos, al leer otra “poética” siempre demasiado e insuficiente, siempre inútil y necesaria para al final ser nombres en un poema que te observa directamente, me quedo asombrado. Escuchando la canción de ajmad amal notaba esa sensación reptiliana que mediante la belleza tiende a enquistar la memoria, y polinizarla, como en esa combinación creadora en el poema encarnando la virtualidad de la muerte, la vida, el rito, y nunca es por simpleza. Ahogarse en esas aguas es respirar tal vez.

      Un fuerte abrazo.

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    2. agrego el punto donde también "nombres" de A.A.
      puede respirarse

      http://latortugabicefala.blogspot.com.es/2013/03/semana-de-pasion2-la-turba-el-oxigeno-y.html

      turba... oxígeno...

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