Mostrando entradas con la etiqueta Marianne Moore. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marianne Moore. Mostrar todas las entradas

13 de marzo de 2012

"El método"

Comentario al enlace musical. Si alguien lo escucha entrará en una aventura fascinante. Es el primer trabajo de Trane como creador de un disco con un simple manojo de melodías en base de blues. Tocando de lo lindo en tempos extremos, con una firme calidad espiritual, después de años de tocar con otros, pudo escucharse. Encontró un método, estaba en su alma. También resulta que fue el 1957 un año muy importante para la comunidad negra. En la que era un orgullo serlo. Es sin duda un disco de transición, y el disco favorito de Trane.

“El método, el alma de la ciencia, 
designa a primera vista cualquier cuerpo de la naturaleza
 de tal manera que este cuerpo enuncie el nombre
 que le es propio y que este nombre le haga recordar
 todos los conocimientos que hayan podido adquirirse 
en el curso del tiempo sobre el cuerpo así denominado: 
tanto que en la confusión extrema se descubre el orden soberano de la naturaleza.”
Linneo, Systema naturae. 1766.




Si la “comprensión es la primera cualidad de estilo”,
tú la tienes. La contractilidad es una virtud,
como también es una virtud la modestia.
No es el logro de una u otra cosa capaz de adornar,
ni la calidad posible que se da
como inherente a algo bien expresado,
lo que valoramos en el estilo,
sino el principio oculto:
a falta de patas, “un método de conclusiones”;
“un conocimiento de los principios”
en el curso fenómeno de tu cuerno occipital.

Marianne Moore, “A un caracol” 1935

*


 
Marianne forma del objeto algo impar dentro de su especie. Da forma a la materia. Dice Marianne…”creo que la precisión, la economía de exposición, la lógica con fin desinteresado, el dibujo y la identidad liberan –al estar relacionados- la imaginación."
 Algo así como la libertad controlada en un músico de jazz.

***

 
Una respiración fría y luego una lengua áspera me despiertan. Betsy me saca del pozo de los sueños. Sediento escucho un disco de John Coltrane y leo el correo. Alguien me dice que Maillard vendrá la semana que viene a recitar,  además vendrán Estíbaliz Espinosa, Yolanda Castaño, Clara Janés, Luis Garcia Montero, Ana Rosetti, Xavier Seoane y un extenso elenco que me deja sin palabras para contestar el correo. Aprovecho a bajar y reservar mis entradas para el concierto de Rufus Wainwright y compro el libro de Ada Salas “Alguien aquí”. Al salir y montar en la bici escucho una voz de interfono que dice

- Sí?
- Círculo- Dice la voz de la persona que está abajo.

Me llevo el libro al parque para alimentar las hojas con la mañana fresca . En casa cocino rápidamente pues me doy cuenta de que con la llegada del calor, mis prendas no son las adecuadas, por tanto he de ir a la ciudad de mi familia y traer camisas. En el tren llevo varios libros que me transportan sin detención, sin esperas. No hay nadie en casa, sólo los retratos. Mi madre me sonríe allá. Abro la ventana de mi habitación  y observo un huésped, sigiloso y con un caparazón hermoso. Vuelvo a la estación. Me corresponde al lado de una hermosa niña, que lleva varias bolsas y un trasportín de animal. Acabo de leer “Matar a Platón” y le digo si quiere ojearlo, una ola de sonrojo la sacude y me dice que se bajará en la siguiente. Hablamos. Se baja y sigo con mi libro de Baudrillard, que por cierto, lo cité en el blog de un activista y me llamó conspiranoico entre otras lindezas por hacerlo. De vuelta a la ciudad que me acogió este invierno pedaleo rápidamente hasta la biblioteca pues mis cinco libros han de ser intercambiados. Recojo dos de Hannah Arendt… “Eichmann en Jerusalén” y “La vida del espíritu”. De Blanca Varela “Donde todo termina abre las alas”. De Olvido García Valdés “Y todos estábamos vivos”. De Maillard “Hainuwele y otros poemas” Al salir aprovecho el ocultamiento del sol para hacer una, la segunda fotografía. Llego a casa y me encuentro con la persona que más amo y compartimos un chocolate, con ron, cardamomo, vainilla y una rama de canela. Sé que debería escribir…

debería recordar

debería dejar de soñar, 
de vivir

pero no tengo tiempo.

Dadme tiempo para morir
y escribiré.





















Mientras...







*

Queridos Riders

on the road


see see reader