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11 de marzo de 2013

La puerta de bronce []-[] Vittoria Aganoor Pompilj


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la puerta de bronce



Vittoria Aganoor Pompilj





Un hombre bate una vieja puerta
de bronce, pero nadie atiende. La Luna
tan pronto pone un destello crepuscular sobre las esfinges de los frisos y la mano morena
de quien llama;
no se escucha ninguna voz, ni respuesta.

Sólo el eco da en los pasillos oscuros
el estruendo de golpes a la calma
ciénaga, alrededor de la campiña muerta
donde brilla la  sangre en la intimada
agua lívida y tiembla la torcedura
del sauce blanco hacia el fango pestífero.
No trilla la comodidad alada de los huéspedes
en ese desierto, ni al búho en las soñadas
negras torres que la Luna ha rehecho.


¿Quién sabe desde cuándo espera el peregrino?
¿Quién sabe desde cuándo bate aquella puerta
rodeado de la Maremma maldita?


***
Vittoria Aganoor Pompilj


Vittoria nació en Padua el 24 de mayo de 1855…
**
trad. ccrider

**




Drawings of the moon by Galileo Galilei, 1610


25 de marzo de 2012

Hola,


(Contestación a Aka y Maquinista desde “Cercos Trashumantes”)


  audio

Gracias por deteneros. Aceptar mi propuesta. La intuición como ideal de la verdad. Un tipo de verdad que no es de facto. Pero cuyo pelaje mucho debe a la representación, al hilo que existe entre el lenguaje y el mundo. Ayer, estoy sentado en una obra de teatro, dura más de tres horas, “Citizen” de la compañía chévere, la mejor compañía teatral gallega. La obra lleva más de un año en escena y, trata en particular de una ficción sobre una realidad. Un empresario gallego, textil, ahora entre las cinco personas más ricas e influyentes del mundo, incapaz de pensar, sólo sabe multiplicar beneficios, aprendió el hábito y la costumbre de la esclavitud mediante el trabajo. No sabe de verdad, sólo busca significado en las pantallas del parque de las bolsas. Mientras, los espectadores se visten de catástrofe. Nos vestimos, no me excluyo. Al final de la obra los actores a petición de la protagonista, (amante por un día del empresario A. O. y luego arrastrada a formar una corporativa de trabajadoras, esclavas de las fauces globalizadoras) miran en las etiquetas la procedencia de su fabricación. Sólo para vestir a tres de sus protagonistas por ejemplo las prendas hubieron de viajar una vuelta y media al mundo entero. Los hilos de la arlequinada son infames. Mis últimas entradas se centran en POESÍA. Y me encanta saber, del poder que esta ejerce en vosotros. No existe mejor arma para acabar con la catástrofe. Leamos a Foucault, Kant, y demás pensadores y pensadoras para hacer un ovillo de buenos sentimientos, firmes, ¿incontrolables? ¿Y? las emociones son la extensión, la propagación, el deseo de saber, llegar allá donde coinciden la realidad y las apariencias. NO VOY A SER YO QUIEN JUZGUE, no voy a ser pues desconozco la soberanía de la naturaleza. El lenguaje, deriva, nosotros no pertenecemos a ninguna clase social, el intelectual al igual que el político es una derivación. El mundo se ha vuelto demasiado viejo y se perpetúa con el cuidado, el recelo por las luces recibidas por un pasado, por las instituciones que guardan dicha herencia y proponen esa herencia, ese recipiente con un cristal que nos refleja como una masa sin identidad. Vemos a través de él sin detenernos en la vida del espíritu. Aquí, la voluntad, el pliegue en el cuenco calmo. Tal vez la solución al problema de la CATÁSTROFE. Es. Detenerse a beber en él. Los cercos trashumantes son la mezcla de hechos que sufrimos golpeando ese cuenco. Romper, transgredir es lo que hacen desde fuera. No todos los golpes en ese cuenco nos pertenecen, y hasta que no sea así no podremos intuir, hacer del “ser interno” método o lenguaje para enterrar lo ineludible, esa necesidad de inmortalizar, esa necesidad de envejecer, esa necesidad de vivir a cualquier coste. Paladear una música en cambio, contemplar el gesto propio no es una comprensión al uso, pero sí la base a revestir el cuenco de hoy. De presente. Esa sustancia privilegiada en estos tiempos locos.

Un abrazo Maquinista, un abrazo Aka.



 

Un uomo batte ad un'antica porta

di bronzo, ma nessuno ode. La Luna

appena mette una scintilla smorta

sulle sfingi dei fregi e sulla bruna

man di colui che batte a quella porta;

non s'ode voce né risposta alcuna.
                                                                (Un hombre bate una vieja puerta
                                                                de bronce, pero nadie atiende. La Luna
                                                                tan pronto pone un destello crepuscular
                                                                sobre las esfinges de los frisos y la mano morena
                                                                de quien llama;
                                                                no se escucha ninguna voz, ni respuesta.)

Sola l'eco dai cupi anditi porta

il rimbombo dei colpi alla soggetta

palude, intorno alla campagna morta,

dove luccica a gore la costretta

acqua livida e trema la ritorta

vetrice alla pestifera belletta.

Non trillo d'alati ospiti conforta

quel deserto, né strige a quelle in vetta

nere torri giammai la Luna ha  scorta.

                                                           Sólo el eco da en los pasillos oscuros
                                                           el estruendo de golpes a la calma
                                                           ciénaga, alrededor de la campiña muerta
                                                           donde brilla la  sangre en la intimada
                                                           agua lívida y tiembla la torcedura
                                                           del sauce blanco hacia el fango pestífero.
                                                           No trilla la comodidad alada de los huéspedes
                                                           en ese desierto, ni al búho en las soñadas
                                                           negras torres que la Luna ha rehecho.

Chi sa da quanto il pellegrino aspetta?

Chi sa da quanto batte a quella porta

cinto dalla maremma maledetta?

                                           ¿Quién sabe desde cuándo espera el peregrino?
                                           ¿Quién sabe desde cuándo bate aquella puerta
                                           rodeado de la Maremma maldita?


***
Vittoria Aganoor Pompilj

 
* (La Maremma) En la Toscana, fue tradicionalmente poblada por los butteri, ganaderos que usaban caballos hasta recientemente, con un distintivo estilo de silla. En el pasado era zona poco salubre por la presencia de muchos pantanos, la Maremma fue desecada durante el régimen fascista y repoblada con personas que venían de otras regiones italianas, en particular del Véneto.

             Vittoria nació en Padua el 24 de mayo de 1855, a los padres de Edoardo Aganoor y Giuseppina Pacini. Edoardo (1822-1891) provenía de una muy rica, noble familia de origen armenio que se trasladó a Persia en el siglo XI….
 …Vittoria murió una noche entre el 07 de mayo y 8 de 1910, debido a complicaciones tras una operación que se sometió en una clínica de Roma. Su marido no podía soportar la idea de vivir sin ella y acabó con su vida con un disparo de pistola. Esta doble muerte provocó tanto impacto y simpatía en los círculos literarios italianos y políticos, el trágico suceso que ocupa titulares de la prensa durante muchos días.


- Disculpad mi traducción. Todavía estoy empezando con el italiano. Además en medio de esa traducción me entretuve cocinando. Otro tipo de poesía.

- “Panga con almendra crocante”
En una ancha cazuela de barro ponemos a calentar en aceite y sal; media cebolla fileteada, dos zanahorias, puerro y dos pimientos italianos. Un chorrito de vino blanco. Tras un rato, cortamos un chili verde y lo echamos con una pizca de eneldo y hierbabuena. Majamos dos dientes de ajo y un dado de jengibre. Lo echamos, y espolvoreamos cúrcuma por encima. Lo dejamos hacer. Mientras preparamos unas láminas de tomate y calentamos medio vaso de leche, con azafrán y un poco de mantequilla. Hacemos sitio en la cazuela para instalar las láminas de tomate y encima los filetes de la penga. Y encima la base de verduras a la que sumamos un puñado de guisantes frescos. Vertimos la leche y espolvoreamos harina de maíz, nuez moscada, removemos un poco para que todo ligue. Se esparce el triturado de la almendra crocante y se tapa finalmente.

Queridos Riders

on the road


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