30 de diciembre de 2011

Cortázar, sus huracanes


                                             Lucas, sus huracanes
                                                                                                             Desde La Habana


         El otro día instalé una fabrica de huracanes en la costa de La Florida, que se presta por tantas razones, y ahí nomás hice entrar en acción los helicoides turbinantes, los proyectarráfagas a neutrones comprimidos y los atorbellinadores de suspensión coloidal, todo al mismo tiempo para hacerme una idea de conjunto sobre la performance.
         Por la radio y la televisión fue fácil seguir el derrotero de mi huracán (lo reivindico expresamente porque nunca faltan otros que se pueden calificar de espontáneos), y ahí te quiero ver porque mi huracán se metió en el Caribe a doscientos por hora, hizo polvo una docena de cayos, todas las palmeras de Jamaica, torció inexplicablemente hacia el este y se perdió por el lado de Trinidad arrebatando los instrumentos a numerosas "steel bands" que participaban en un festival adventista, todo esto entre otros daños que me impresiona un poco detallar porque lo que me gusta a mí es el huracán en sí mismo, pero no el precio que cobra para ser verdaderamente un huracán y colocarse alto en el ranking homologado por el British Weather Board. 

A todo esto vino la señora de Cinamomo a increparme, porque había estado escuchando las noticias y allí se hablaba con términos sacados del más bajo sentimentalismo radial tales como destrucción, devastación, gente sin abrigo, vacas propulsadas a lo alto de cocoteros y otros epifenómenos sin ninguna gravitación científica. Le hice notar a la señora de Cinamomo que, relativamente hablando, ella era mucho más nociva y devastadora para con su marido y sus hijas que yo con mi hermoso huracán impersonal y objetivo, a lo cual me contestó tratándome de Atila, patronímico que no me gustó nada, vaya a saber porqué, puesto que en realidad suena bastante bien. Atila, Atilita, Atilucho, Atilísimo, Atilón, Atilango, fíjese todas las variantes tan bonitas.
         Desde luego no soy vengativo, pero la próxima vez, voy a orientar los helicoides turbinantes para que le peguen un susto a la señora de Cinamomo. No le va a gustar nada que su dentadura postiza aparezca en un maizal de Guatemala, o que su peluca pelirroja vaya a parar al Capitolio de Washington; desde luego ese acto de justicia no se podrá cumplir sin otros desplazamientos quizá enojosos, pero siempre hay que pagar algún precio por las cosas, qué joder.-

                                                                       Julio Cortázar.

Cuadernos Hispanoamericanos, Madrid, n° 364-366, octubre-diciembre de 1980.
Quique de Lucio.


*
   -   Arthur L. Basham   "El Prodigio que fue India"
            De esta manera podemos comprobar cómo la clave de la reforma de Asoka consistió en instaurar principios humanitarios en lo que a la administración se refiere, y en el abandono de las guerras de agresión. En vez de la política tradicional de expansión territorial él sustituyó la conquista por la Rectitud (término por el que traducimos inadecuadamente la riquísima voz de dharma) Afirma que ha obtenido muchas victorias  con este método, incluso sobre los cinco reyes helénicos cuyos nombres, apenas indianizados, son nombrados en el pasaje anteriormente citado: Antiochus II, Theos de Siria, Ptolomeo II, Filadelfo de Egipto, Antigonus Gonatas de Macedonia, Magas de Cirene y Alejandro de Epiru. Según parece, Asoka creyó que su ejemplo de gobierno recto convencería a sus vecinos de los méritos de esta nueva forma de ejercer política y que así obtendría el liderazgo moral sobre la totalidad del mundo civilizado. En ningún caso, sin embargo, se desembarazó de sus ambiciones imprerialistas, limitándose a modificarlas para que coincidieran con la ética humanitaria del budismo.
                 En lo referente a los asuntos domésticos, la nueva política se notó sobre todo en una suavización general de la severa justicia proveniente de los tiempos antiguos. Asoka llegó a decir que todos los hombres eran hijos suyos, y en más de una ocasión reprobó a los gobernantes locales por no haber aplicado los nuevos principios correctamente. Puso mucho énfasis en defender la doctrina de ahimsâ ( no ejercer violencia ni contra los hombres ni contra los animales), que entonces se estaba generalizando entre los practicantes de todas las sectas religiosas, prohibió el sacrificio de animales, al menos en la capital, y reguló su matanza para el consumo humano, llegando a prohibir sacrificar ciertas especies. Se sintió orgulloso de haber sustituido las expediciones de caza, el deporte tradicional de los reyes indios, por la peregrinación a los santuarios del budismo, y de haber reducido a porciones infinitesimales el consumo de carne en su palacio. De esta manera, la determinación de Asoka fue en parte responsable del aumento del vegetarianismo de India.



9 comentarios:

  1. en mi guarida tengo un obsequio para despedir el año y otro para recibirlo,es una atencion para todos aquellos que alguna vez pasaron por alli.



    Feliz año nuevo!!!

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  2. gracias flamel

    llevo un par de meses que el señor blogger comete errores impidiendo comentar a veces y que me comenten

    feliz año y felices blues también

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  3. Rider, te contesto por aquí porque tus comentarios me aparecen en el mail pero no quedan publicados en el blog. También te contesté por el mail, pero me temo que no me recibes.
    Feliz Año.

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  4. Nuestro querido Julio reparte panes con un incombustible sentido del humor. Me encanta este texto, me encanta Lucas. Estoy pensando en el segundo (¿estás apuntando la posibilidad de volverte vegetariano????). ¿Para cuándo ese minino????
    Bicos

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  5. La señora Cinamomo para mí representa esa amenaza, ese interés teórico expuesto sobre los geniales textos de Julio. Teología del lenguaje podría decirse. Te cito un Upanishad : “La esencia del hombre es la palabra y la esencia de la palabra es el himno” para explicar el segundo. Deberíamos ser más caritativos con nosotros mismos para rescatar el movimiento vivo. No ejercer violencia contra los animales. Mi alimentación no es vegetariana pero sí adopto, ya sabes, muchas recetas y especias de aquellas tierras. El animalito todavía no tiene lugar en mi casa, estamos de reformas después del huracán.

    Un bico.

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  6. ¡¡Bello y alegre Julito!!

    Besote grandeee =)

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  7. Al hilo de su entrada he indagado y descubierto que el vocablo “huracán” proviene de la mitología maya, siendo el nombre del dios de la tormenta para los quichés. Lo más curioso es que existe una divinidad japonesa de la tormenta llamada Susano (no es broma!), figura de extraordinario poder que encarna las fuerzas del caos y los trastornos, pero que, en tanto es controladora de las precipitaciones, también se convierte en portadora de la fertilidad. Y espero de veras que su particular ‘huracán Susano’ esté siendo de ayuda en esta maravillosa fertilidad de su obra, amigo Rider ;))

    Deseamos de corazón en este tren que no cese nunca la actividad en su particular ‘fábrica de huracanes’, que sin duda la tiene también, ya que ‘…cuando pasa el ojo del huracán, los vientos arrolladores y la lluvia cesan transitoriamente…pero retornan con la misma fuerza cuando llega el otro lado de la pared del ojo….’…………………ese otro lado de las cosas que usted conoce tan bien, y que algunos necesitamos conocer a través de sus ojos…

    El más fuerte abrazo de parte de la tripulación de este tren que se estaciona hoy, en su honor, en Bombay………

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  8. Al hilo de su entrada he indagado y descubierto que el vocablo “huracán” proviene de la mitología maya, siendo el nombre del dios de la tormenta para los quichés. Lo más curioso es que existe una divinidad japonesa de la tormenta llamada Susano (no es broma!), figura de extraordinario poder que encarna las fuerzas del caos y los trastornos, pero que, en tanto es controladora de las precipitaciones, también se convierte en portadora de la fertilidad. Y espero de veras que su particular ‘huracán Susano’ esté siendo de ayuda en esta maravillosa fertilidad de su obra, amigo Rider ;))

    Deseamos de corazón en este tren que no cese nunca la actividad en su particular ‘fábrica de huracanes’, que sin duda la tiene también, ya que ‘…cuando pasa el ojo del huracán, los vientos arrolladores y la lluvia cesan transitoriamente…pero retornan con la misma fuerza cuando llega el otro lado de la pared del ojo….’…………………ese otro lado de las cosas que usted conoce tan bien, y que algunos necesitamos conocer a través de sus ojos…

    El más fuerte abrazo de parte de la tripulación de este tren que se estaciona hoy, en su honor, en Bombay………

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  9. Gracias maquinista. Ahora me explico que hago aquí subido a un cocotero.

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