10 de febrero de 2012

Animales de hermosa piel




Animales de hermosa piel. Marguerite Yourcenar - 1976


           
“Me piden que colabore en un libro titulado las coléricas. No me gusta ese título: apruebo la indignación que tantas ocasiones tiene, en nuestros días, para ejercitarse, pero no puedo decir que apruebe la cólera, esa pequeña irrupción individual que descalifica, ahoga y ciega. Tampoco me gusta el hecho de que este libro sea elaborado exclusivamente por escritoras. No restablezcamos los compartimientos para mujeres solas.

No obstante, si escribo estas líneas porque imagino, con razón o sin ella, que un libro escrito por mujeres será leído por mujeres y es a ellas, sobre todo, a quienes va dirigida esta protesta. Cuando alguna vez –en la sala del dentista C de un médico- se me ocurre hojear una revista de modas femenina, sobre todo de esas de lujo y en papel satinado, paso rápidamente, tratando de no verlos, como si se tratase de fotografías pornográficas, unos anuncios que ocupan toda la página y en los cuales se han derrochado todas las seducciones tecnicolor. Son unos anuncios en donde se pavonean individuos femeninos envueltos en suntuosos abrigos de pieles. Estas mujeres jóvenes a quienes cualquier ojo capaz de ver por detrás de las cosas vería chorreando sangre, se envuelven en los despojos de unas criaturas que respiraron, comieron y durmieron, que buscaron una pareja para sus juegos amorosos, que amaron a sus crías, a veces hasta el punto de dejarse matar para defenderlas y que, como hubiera dicho Villon, “murieron con dolor”, como lo haremos todos, pero cuya muerte se la infligimos nosotros con salvajismo.

Más aún, muchas de esas pieles proceden de animales cuya raza, que desde hace millares de años antedataba a la nuestra, va a pagarse y desaparecer si es que no ponemos remedio, antes de que esas lindas mujeres que las lucen hayan llegado a la edad de las arrugas.

Antes de que pase una generación, la materia prima de esos “objetos de standing” –como se dice pero como no habría que decir –será no sólo “imposible de encontrar” o “inabordable” sino que ya no existirá. A todos los que damos nuestro esfuerzo y nuestro dinero (aunque nunca lo bastante de lo uno ni de lo otro) para tratar de salvar la diversidad y la belleza del mundo, esas matanzas nos repugnan. Pero no ignoro que esas mujeres jóvenes de las revistas de modelos: se engalanan con esas “cabelleras arrancadas” porque es su oficio, igual que lo hacen, por lo demás, con un sostén o unas bragas diminutas llamadas, en honor de una explosión atómica (otra curiosa asociación de ideas)… un bikini. Esas inocentes cumplen un servicio “mandado” (aunque probablemente quisieran que aquellos abrigos les perteneciesen), pero no dejan de representar a todo un pueblo de mujeres: las que se comen con los ojos esas imágenes soñando con un lujo para ellas inaccesible, y las que poseen esa clase de despojos y los exhiben como una muestra de su fortuna o de su rango social, de su éxito sexual o profesional, o asimismo como un accesorio con el que cuentan para embellecerse y seducir.

En fin arrebatemos a esas damas sus últimos trapos de disculpa. En nuestros días y aunque vivan no ya en París sino en Groenlandia, no necesitan esas pieles para calentarse la suya. Existen muy buenas lanas, muy buenas fibras y muy buenas prendas que irradian calor para no verse obligadas a transformarse en “animales de hermosa piel”, como seguramente les ocurría a las estantiguas de la prehistoria. Pero estoy atacando únicamente a las mujeres: los tramperos son hombres; los cazadores son hombres y los peleteros también. El hombre que entra orgulloso en un restaurante con una mujer envuelta en la hermosa piel de una animal, es eminentemente un hombre, aunque no necesariamente un homo sapines. En ese campo, como en tantos otros, los sexos se encuentran en perfecta igualdad” 



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                 Me encontraba en una oficina del INEM esta mañana y como no llevé “Guerra y paz” tuve que distraerme a base de recuerdos y enarbolarme en la inopia. Gravitando en espera. Esperando la hora del autómata, ese que está delante del robot ( HAL 9000 o BCE ) banco central europeo, y teclea unos datos para después aclararte las facilidades que disfruta un español sin empleo. Enfurecerte con la clase empresarial ese-especulador-cabrón y nosotros tan dignos conciudadanos que queremos vivir tranquilos. La élite versus el número. 

               El que está a mi izquierda ojea la prensa y le pido la revista; recetas culinarias y emocionales “mujer hoy” donde averiguo que el ser humano tiene una hormona llamada oxitocina, la hormona del apego. Entonces después de casi dos horas de espera llega una señora con un gran abrigo de pieles, arranca el papel del turno, me mira, y estoy a punto de preguntarle si cree honroso que Irán firmase el tratado de No proliferación nuclear e Israel no. Y además, preguntarle si los resultados electorales en estados unidos afectarán a los altercados sirios. Pero no me dio tiempo y se dirigió saltándose el turno al interior de la oficina. La atmósfera en espera era la misma.  Mientras también diecisiete millones de barriles de crudo navegan sobre el estrecho de Ormuz sin alarmar de momento el combustible de nuestros automóviles. La niña que llegó conmigo masca su chicle mientras no para de teclear en su móvil, acción que sólo pausa para izar su pelo y mirar desdeñosa a la gente que tiene enfrente. Podría preguntarle sobre el ajusticiamiento de Garzón pero me temo que necesitaría traductor simultáneo para mantener una conversación con ella. 

                    Está claro que debo dedicar más tiempo a mí mismo y menos a entender lo que me rodea. Escribir poesía, relatos… e non svegliare il can che dorme. Sólo escribir para ver una pequeña cosa sobre mí. Un tejido, un quejío.


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10 comentarios:

  1. Lúcida es la piel que visten las palabras de esta entrada. Su razón, su lógica y su conciencia. Sus tejidos y órganos internos. El hemisferio izquierdo de la mente despierto, abrazando gustoso al derecho (quizás por afecto, quizás por efecto de la oxitocina, hormona que se segrega cuando abrazamos a alguien-algo amado) Despierto y en luz. Como cualquier ser que respire sobre la faz de la Tierra……………

    Divagaba hace unas horas sobre la posibilidad de que exista un plan establecido por programadores-subyugadores que desconozco cuya estrategia se base, en gran parte, en ‘inocularnos’ píldoras-palabras para que pensemos en lo que ellas quieren, para así dirigir nuestro intelecto, sentidos y afectos hacia donde tengan a bien conducirnos. Porque el caso es que, últimamente, las palabras me llegan en forma de eco, rebote, reflejo, y ya no sé si soy yo que escucho lo que quiero o es que no tengo elección. Hace dos días leía, por ejemplo, en todas partes sobre ‘construcción’, de todo tipo, y hoy ya he leído en un par de sitios sobre la ‘hormona oxitocina’. Y esto son sólo dos ejemplos de lo que sucede todo el rato en mi campo semántico, así que no puedo evitar pensar ‘¿decido yo en qué pienso, o son otros los que me hacen pensar y, por tanto, sobre todo, no pensar? ¿qué me dejo en todos los recovecos en los que no pienso? ¿está la vida en lo que proceso o se encuentra en aquello que ignoro?’… Supongo que somos muchos los que buscamos un tejido, una piel propia, con su tacto original, en contacto con otras pieles vivas…la lógica natural de los seres y las cosas…

    Un abrazo epidérmico ;))

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  2. No sabe ya uno a qué dedicar el tiempo de la espera porque ya uno ni sabe si es uno o el parqué de la bolsa de Londres, ni, tampoco, si el tiempo es espacio ajeno a la especulación, propiedad de otro, simulacro del BCE, sueño de un marciano o, meramente, "hilo suelto en el discurso del otro", o nota disfónica (¿existen las notas disfónica?¿Y las afónicas?)en un blues narrado por el de siempre, ese borracho que teje la historia y que ahora, creo, se ha vuelto abstemio y posibilista.

    Lo curioso es que el pesimismo se me aleja como horizonte (sin ser sustituido por su primo bobo: el optimismo). Vulgar. Apuesto por una vieja broma de mi juventud: sólo hay lo que hay, y en precario.Apuesto por ese tejido con el que acabas el texto y por la textura de las pieles y las cabelleras de la Yourcenar y por el tex-mex, si me apuras, el ruralismo que se ve que viene de frente disfrazado de américa profunda-españa profunda- europa profunda- garganta profunda. Estoy empezando a considerar el eructo del salvaje analfabeto que se rasca los huevos en el bar lanzando improperios del viejo conservadurismo por encima de lo malabares tardocapitalistas. Tan bajo he caído. Es tierna su brutalidad (que es la que siempre he odiado, de lo que quise escapar cuando cumplí los catorce) en el contraste con el otro tejido, ese que ni tú (creo) ni yo dejamos sin náusea que nos cubra, ese tejido de mercados y equilibrios y burócratas masca leyes y abogados horteras que razonan las grandes reformas que te cagas.

    Nos toca desentender el mundo que nos tornea y adquirir virtudes de guerrero. Escribir con la espada y con el crisantemo.

    saludos, cc

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  3. maquinista; …pues sí que existen esas píldora-palabra en los fueros de la comunicación, medios usados por las minorías progresistas y por los brillantes autócratas que hoy nos gobiernan, me he confundido pero el “tecno” posiblemente sea el mega ordenador que establece las pautas para los sube-baja de las divisas y ese misterio creado hace diez años llamado euro, no es difícil imaginar la similitud con el film “2001, odisea en el espacio”, la construcción hueca en un espacio sin posibilidad de higiene. La que menos me gusta, son esas palabras vacías que se posan en las mentes púberes y repiten incluso a la hora de pedir una barra de pan. Pero mis armas son distintas, mis armas son dejarme abrazar, cortejar las iló-g-icas naturales, pegarme al vidrio que nos separa y con el aliento hacer un oleo para celebrar este fin-de-mun-do apegado con aquellos que saben pensar con el corazón, prensar el lenguaje y brindar en las despedidas. Es imposible no-pensar a estas harturas de la evolución. Ante los ojos de mi gata no soy más que una presa jubilante y así también he de mirar yo las epidermis que parecen conclusiones precipitadas, la cuneta de un tiempo nada más. Un tiempo que es nuestra piel y nuestra carne, el escultor que decía Yourcenar de un modo tan gentil. Un tiempo que no entiende de divisiones, que no entiende de los problemas de las mujeres por un lado y los hombres por otro lado que es el mismo pero categóricamente la performance del azar, la necesidad del binomio frustrado y he ahí, la necesidad de la transgresión, arañar las dermis para re-unir, re-nacer, desantropormofizar la madeja, borrar las antinomias, romper la herencia del cristianismo. Buscar lo simple que compone los complejos, los universos. Deberíamos arroparnos con palabras silentes No evadir la responsabilidad pero no perder el tiempo con relativismos posmodernos.
    Ayer vi un film “Despedidas”, japonesa. Del que se puede aprehender mucho. De cómo somos alimento para nosotros mismos, morimos para que nazcan. La sangre y las savias obedecen a los sones del flautista sagrado (en el film se trata de un chelo) y las actitudes de los amantes son nada más que pautas de la danza.

    Siempre es un suave, aliento gratificante tus visitas. Abrazos.

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  4. Nos toca desentender, desatender el mundo, sí, apratarse para mirar la pastoral cómica del mundo. Te doy la razón. Las contorsiones o malabares de los tardocapitalistas por salvar el euro, por tragarse el propio anzuelo son más vulgares que un salvaje que sólo se preocupa por rascarse los huevos y llenarse la panza de alcohol. Muchísimo más interés hablar con un subsahariano sobre el Barça que hablar con alguien que siempre dice la palabra “populista” a la hora de hablar de Garzón. Pero después de ese alejamiento del mundo alienante, después de habitar el mundo mudo, después de acercarse a los meandros de la creación y la significación primera, caótica y cósmica, deberíamos beber la alquimia y confrontarnos al misterio. Dibujar la mandala para mandar al carajo a esas gentes, vulgares, al cementerio. Valernos de sus osamentas para instrumentalizar nuestros sones. Dedicar el tiempo a destrozarlo.

    Un fuerte abrazo L.

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  5. L – Tampoco creo que tengan grandes instintos para el raciocinio. Dejaré constancia de un hecho ocurrido hace una década, al entrar el euro, en zona.

    “Siete millones de jóvenes europeos de entre 8 y doce años recibirán un póster con las distintas monedas y billetes del euro. Se organizará un concurso –“Se un campeón del euro”-, que consistirá en responder a cinco preguntas. La agencia de publicidad Publicis espera que los niños busquen las respuestas con sus padres. Los veinticuatro premiados serán invitados a Francfort para presenciar el solemne nacimiento, la mañana del 1 de enero. así, los niños serán los primeros en tocar los billetes. Una oportunidad que no han tenido los novecientos periodistas que han llegado a Francfort para asistir a la presentación de los siete billetes por parte de Win Duisenberg, presidente del naco central europeo”. (Le journal du dimanche, París, 2 de septiembre de 2001)

    Tampoco creo que exista raciocinio en esos ordenadores que programan en base a algoritmos las deudas, los subprimes reticentes y la hemorroide del antiguo presidente de Suiza Hans-Rudolf Merz.

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  6. Estooooo..., no me he leído el "Mujer hoy" (ni creo que lo lea mañana). Pero, si mal no recuerdo, la oxitociona era algo que nos ponían por vía intravenosa para acelerar el parto; y sí, sé que es una hormona..., como las que me están dando la lata estos días y hoy han acabado tumbándome en cama de dolor.
    Creo que yo también debería ponerme de una vez a escribir, aunque me hace falta ya otra dosis de paracetamol y con esa volveré a quedarme dormida.

    ¡Biquiños!

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  7. Es hermoso ser presa jubilante y aprender a través de la experiencia a apresar/abrazar del mismo modo. Con júbilo y pensando lo mínimo, porque el vacío, la nulidad, no son posibles ya en nuestro cerebro (es inevitable caer en la trampa del pensamiento, tan masticado, trillado y vomitado tras el tecno-empacho, a estas 'harturas' como bien dices. Si acaso podemos meter el pie en el cepo con el mayor cuidado posible e intentar minimizar los daños y reducir los engaños a su mínima expresión. O eso o dejarnos morder y ser arrastrados hasta la guarida del monstruo, felices por nuestro bautismo devorador…………..)
    La di-visión, fuente de nuestros mayores sufrimientos. El no reconocernos a la vuelta del espejo, en ese Otro que es mitad, entre-tejido de esa célula superior que nos incluye, atómicos, a todos. Mitades, conjunciones, no antónimos, contrarios. Aprendamos y celebremos de nuevo el regocijo del cariño en la palma de esa mano que acoge nuestro rostro aún entre sueños, por la mañana. Pero no para ensimismarnos/entimismarnos, sino para salir fortalecidos al mundo, capaces de luchar porque amamos. Porque los pájaros no son robots, no lo son (todavía no….aún persiste la esperanza de un trino, bendito sea el cántico de los alados……)
    Decía Rousseau, tan vilipendiado él (muchas veces con razón, otras de modo injusto), que el ser humano es bueno por naturaleza, que el vicio y la maldad provienen de la vida en una sociedad que da la espalda al mundo físico que la acoge con cariño. Y contra él, el psicoanálisis, que juzga al ser humano (sin redención posible) como egoísta, cruel, agresivo, sucio, egocéntrico y engreído, entre otras muchas inclinaciones deleznables, sin ver ningún aspecto positivo en su carácter primero. Lo convierte en animal miserable. Es curioso, pues Rousseau miraba hace siglos al hombre con cariño y respeto, y desde hace 'dos días' prevalece una concepción de nosotros mismos gracias a la cual nos odiamos y nos damos asco, como especie, sin posibilidad de enmienda. ¿Es esto el progreso? ¿Asumir que somos miserables y que todo está justificado por nuestra 'naturaleza animal' –pervertida en su concepción, por otro lado- es más sabio que la ingenuidad de quien nos considera buenos sólo por el hecho de haber nacido, y, lo que es más importante, que considera hermoso y generoso, no despreciable, al animal? Si resulta ser lo primero, nuestra civilización acabará ahogada en sus propios vómitos. Y lo veo muy factible, de hecho, quizás sea ése el único posible muro al final del callejón, pero aún así me niego a creer que ese niño de un año que me sonrió esta mañana está maldito desde el vientre primigenio, desde el 'pecado original' (ése que mi animal niega, incluso se burla de él…)

    O ese otro niño, tan lindo, de la foto de cabecera, cuyos ojos parecen puertas creadas para descubrir todos los secretos, ser capaces de la mayor ternura, de soñar el mundo entero.....de guardar un alma tan animal como profunda……

    No, me niego a creer que somos sólo eso, autómatas vomitando al filo de la última medianoche.........me quedo con el salto del felino cazador, la sorpresa del niño al alargar la mano, el canto a lo lejos de ese extraño pájaro……Todavía, aún hoy, aún en nuestra civilización, creo en el Amor....

    Un beso.

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  8. - Carmen; no me extraña que se usen hormonas para acelerar el parto, oliéndose la tostada el feto tal vez prefiera estar más rato en el vientre de su madre. En mi caso doy fe. Creo que le llaman cesárea al modo en que salí al mundo. Esas latas que te dan supongo que indican que no estás en estado. Perdón por la broma. Bicos para vos.

    - maquinista; “no antónimos ni contrarios” eso es. La práctica del error hace suponer el equívoco allá donde se vislumbran dos polos aparentemente opuestos pero no necesariamente diferenciantes. En tus preguntas hay muchas vetas, resquicios por los que colarse. Simplemente respondo diciendo que debemos sacarnos de encima los abusos contra los animales si queremos ser amables entre nosotros. No sería posible una guerra en un mundo que equilibrase la balanza y respetase los derechos de todos los seres. En la biblia, sí ya se que no es el lugar adecuado para fijarse y menos fiarse, pero allí había mucho amor por los animales. la religión más tarde con su fuego de ignorancia y codicia quemarían las interpretaciones pastorales. Eso y la parte donde Jehová conmina a Adán a adueñarse de todos los animales, sacrificarlos en beneficio, sin exclusión. Pienso en contraposición en la reencarnación del Buda, escapando de esa facilidad siniestra de morir crucificado, mientras existiera un ser necesitado.

    Respecto a la automatización creo que estás un poco equivocada, creo que somos máquinas no al modo acostumbrado de entender las máquinas, sino al figurado, si existiera un dios ese sería un primer motor digamos. Un azar. Un momento quedo donde se firmó el destino. Por eso te invito a recoger una piedra y dársela a tu ser más querido. Una piedra donde se halla detenido el tiempo. Origen de aquella presencia física que auguraba este presente. Una piedra dormida en el cuenco de la mano. Labrada de cuarzos brillantes, óxidos nostálgicos, sal de antiguos océanos que acaban en el latido del cuenco. Del tipo del automatismo que ama, que agradece vivir haciendo por mejorar la vida. Aquí creo que usted y yo, coincidimos.

    Un abrazo.

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  9. Qué gran verdad: ‘no sería posible una guerra en un mundo que equilibrase la balanza y respetase los derechos de todos los seres’. Sí, sólo quien es capaz de respetar al ser más minúsculo, tratará también con respeto y amor al más grande. Como en las ‘Despedidas’, que nos enseña que sólo quien es capaz de tratar con respeto a los muertos, amará y respetará a los vivos. Yo también espero ese tiempo en que los hombres se sientan uno más, y no ‘el que Más’ (importa, merece, vale.....enn finn, todos esos verbos -y adjetivos- que nos autoaplicamos, esos con los que nos disfrazamos para fabricar una fachada de superioridad innata, cuando no es más que falacia inventada. Lo innato es la Belleza y el Amor, el resto es hambre, esa terrible sed nuestra, tan ‘mamíferos’ durante toda nuestra existencia...)
    La Biblia siempre es un buen lugar para fijarse, ya sea para ver un pasaje hermoso o uno que encierre lo más deleznable. En cualquier caso, no deja de ser una de las obras más importantes de la literatura e historia occidentales –Occidente, ese lodazal en el que pataleamos, intentando alcanzar la orilla...mientras de reojo percibimos que allí, en las orillas, en sus límites, están otras historias, como la de Buda, bastante más amables y generosas que ‘nuestra tataratataratarabuela’, cierto.

    En cuanto a las máquinas, sí, puedo aceptar distintos significados y concepciones para las palabras, las puedo poner del derecho o del revés, ‘bocarriba o bocabajo’, también a bocajarro, pues no son más que meros tajos que damos sobre la superficie de las cosas y los conceptos. Por muchas fórmulas con que la vistamos, la energía no es cuantificable sólo sentible (no pataleen, científicos, que sólo juego con lenguaje...) Entiendo lo que quieres decir, y ‘acepto máquina’ como motor, como célula, átomo, como engranaje –ya sea físico o espiritual-. Acepto azar, e incluso la firma del destino ;)) Y acepto ‘autómata’ para un especimen de mis características y edad, pero no para un niño. En lo que sí que le doy el 100 % de las acciones es en la empresa de amar, de agradecer vivir haciendo por mejorar la vida....;))

    (Ni pa’ ti ni pa’ mí...xD)

    Un placer conversar con usted. Abrazo!

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