13 de febrero de 2012

Viento Zen


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Una lluvia de pétalos de cerezo cae sobre mis ojos dormidos
entretanto
Mis dedos 
                    impregnan una sombra probable en los bolsillos
Una melodía al límite
Lagos abastionados de osamentas obedientes
Palabras incontables hasta la atalaya
Anticipando el cuerpo
                   brotando de un largo sueño

_

Algo o un movimiento ejecuta un pacto en mi sombra
Pretexto
Compasión de soledad
que en mi hora de habituada conducta en penumbra
en mi pájaro de agua
en mi sonrisa secreta
en mi Creta de labios como conchas centinelas
                   firman el convenio de la otredad

_

Nacemos a nuestra imagen y semejanza
entretanto
es palpable una piedra redonda y suave en mi bolsillo de papel
Ajuste o 
mensaje del arroyo nítido al cruzar los pasos
los pasos 
los pasos 
los pasos
En propiación a un mantra
entretanto
Una lluvia de pétalos de cerezo cae sobre mis ojos dormidos.

***
**
*
















*

7 comentarios:

  1. Esa piedra en el bolsillo, el puente, la paupérrima certeza que nos dice que "somos"...

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  2. la certeza de que vos y yo nos decimos en un tiempo

    Joven Cuervo; a veces incurrimos en la otra certeza... aquella de lanzar la piedra a uno mismo, al centro o pozo de cuerda para otros y he ahí la única irrefutable certidumbre... de no hallar fondo

    Y... no creo que nos diga "somos" por ser el presente, por lo menos el mio, tan frágil... Un abrazo, gracias por el puente amigo.

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  3. La lluvia sobre el sueño perfumado.
    El perfume enrojecido en los labios
    Mientras tanto la paz.
    Mientras, los ojos cerrados...
    Los tuyos adormecidos
    y llego en el viento y te bendigo con el beso que sobre los ojos cae, como hojas perfumadas de cerezo.
    Hombre bello!
    Besossss!

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  4. Distingo salpicando de armoniosos jardines el perfume de tu sueño.

    Un intervalo con el logro propio de una escritura en tiempo real.

    Esfuerzo repetido.

    Para luego, en la penumbra de la noche, acunarte en el hueco del sueño.

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  5. Es muy bello esto. Decirte que esos pájaros de agua me salpicaron, y poco más puedo añadir,pues la fiebre se abate sobre mí cargando en su pico toda lógica, y me temo que aquí sólo dejaría grandes absurdos.
    Cuando veo fotos como esa, me da la sensación de que fuiste un niño-adulto. ¿Ahora te toca la hora de ser un adulto-niño?
    Por cierto, hermano, que en estos últimos tiempos todos los puentes se me antojan fallidos...Besos

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  6. Los pactos en la sombra de la otredad pueden ser libertad o condena, todo depende del giro en el vuelo de ese pájaro de agua, de la naturaleza calcárea o sedosa de esa concha dibujando la sonrisa secreta, perfecta, mostrándose brillante en la noche para servir de camino bajo los pasos, o puente. El puente, piedra a piedra la piedra como base rítmica del mantra, y en la otra orilla, el cerezo, el que espera para deshojarse con dulzura y cuidado extremo sobre nuestro párpado tendido sobre el sueño. Y sobre él, el viento, la melodía, que acompaña y aligera el paso del paso de un lado a otro del puente……..que arropa, como ese chelo que es en el fondo el rumor más profundo del fondo del mar……su vientre…….
    Hermoso poema, hermoso niño y hermosa la lluvia de pétalos de cerezo cayendo sobre tus ojos dormidos….

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  7. - Vera …las fotografías son sustancias muertas, naturalezas muertas de una limitada historia a fin de entrar en informes subjetivos. Gracias por dejarte salpicar. Lo de “grandes absurdos” es de temer? …en ese caso siempre soy recipiente.

    Besos.

    - Maquinista …esos pétalos sobre los ojos dormidos no son otra cosa que la búsqueda del lenguaje, lenguaje en el silencio. Antes del siendo. Antes del lenguaje que aísla y sepulta. La música de Abe me sugirió estas palabras y no hice otra cosa, que unir un discurso al ser del hombre, lo Otro.

    Un Abrazo.

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