7 de marzo de 2014

mujer / Frida K.




     RECUERDO

Yo había sonreído. Nada más. Pero la claridad fue en mi y
en lo hondo de mi silencio
El me seguía. Como mi sombra, irreprochable y ligera
En la noche, sollozó un canto

Los indios se alargaban, sinuosos, por las callejas del pueblo
Iban envueltos en sarapes, a la danza, después de beber mezcal
Un arpa y una jarana eran la música y la alegría eran las morenas sonrientes
En el fondo, tras del "Zocalo", brillaba el río.
Y se iba como
Los momentos de mi vida El, me seguía Yo terminé por llorar,
arrinconada en el atrio de la parroquia amparada por mi rebozo de bolita,
que se empapó de lagrimas

-Poema de Frida Kahlo 30 de noviembre de 1922-





“Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite.
Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla vivir.

Que cada uno lo resuelva como pueda.”

3 comentarios:

  1. Hermosa la claridad de la perseguida, la voz doblemente armada por la piel y la pistola...

    quién fuera pasos en el zócalo
    quién la excitación prisionera en el tic tac mientras nos huye el encuentro

    Frida

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