20 de junio de 2012

Seda India

audio



Cuando el Sol se despierte en la ventana
por la mañana, quemando la niebla,
el reflejo del cielo más azul
te llenará los ojos de alegría.

Y si me oyes cantante flojito,
o si me notas como ausente,
quizás intentarás tocarme
o sonrisa avergonzada.

Vamos hacia el pinar,
vamos paseando hasta el mar.
Nadaré y no necesitaré
más que un papel donde dibujarte.

Me miraste y sonreías
mientras te bañas desnuda:
tú, tan bella, tan salvaje,
encantaba primaveras.

Ponte la blusa de seda india,
que el Sol duerme ya en la distancia,
el fuego quema la noche con magia,
bailas descalza en el jardín con alegría.

Vamos hacia el pinar,
vamos paseando hasta el mar.
Nadaré y no necesitaré
más que un papel donde dibujarte.

Quan el Sol es desperti a la finestra
al matí, cremant la boira,
el reflex del cel més blau
t’omplirà els ulls de joia.

I si em sents cantant fluixet,
o si em notes com absent,
potser intentaràs tocar-me
o somriure avergonyida.

Anem idò cap al pinar,
anem passejant fins a la mar.
Nedarem i no em caldrà
més que un paper on dibuixar-te.

Em miraves i somreies
mentres et banyaves nua:
tu, tan bella, tan salvatge,
encisaves primaveres.

Posa’t la brusa de seda índia,
que el Sol dorm ja en la distància,
el foc crema la nit amb màgia,
balles descalça al jardí amb alegria.

Anem idò cap al pinar,
anem passejant fins a la mar.
Nedarem i no em caldrà
més que un paper on dibuixar-te.











                                                                                                         en caso de no observar con detalle clicad sobre el mapa
*



(…) donde el viento procedente del río Siprâ,
fragante al amanecer por el aroma de los lotos que se abren,
transporta el estridente grito melodioso de las grullas
y, como si fuera un amante haciendo proposiciones
halagadoras,
saca a las mujeres de su languidez matutina refrescando
sus miembros

Entonces te harás más voluminosa por el humo del incienso
que se escapa por las ventanas donde las mujeres se peinan.
Te darán la bienvenida los pavos reales del palacio,
que danzarán para ti, su querida amiga.
Y si estuvieras cansada por el largo viaje
puedes descansar sobre mansiones con grandes jardines
de flores en sazón
y en cuyos patios se ven las huellas rojas
de los pies de las encantadoras mujeres.

(Entonces una vez que la nube se aproxime al Himalaya podrá contemplar la ciudad mágica.)
















(…) donde los yaksa moran con encantadoras mujeres
en mansiones blancas,
cuyas terrazas de cristal reflejan las estrellas parecidas
a flores,
y se embriagan con el vino del amor que destilan
árboles encantados
mientras los tambores baten más suaves y profundos
que tus truenos.

 
Los versos elegidos pertenecen al poema “Megadûta” del poeta Indio Kâlidâsa, entre el siglo cuarto y quinto de nuestra era. Megadûta o, la nube mensajera es una obra de poco más de cien estrofas condensando en el texto la quintaesencia de toda una rica cultura. El poema presenta un yaska que tras haber ofendido a un maestro es desterrado y separado de su bella mujer durante un año. Al principio de la estación de lluvias ve una gran nube que pasa en dirección norte y decide desahogarse con ella. Al principio le indica el camino y finalmente le da un mensaje para su amada.

*

Añado un dato a modo de pincelada para hablar de la cultura India. Haré mención de un gramático índico del siglo sexto antes de cristo. Se llamaba Yaksa y una de sus muchas teorías explicadas es la siguiente, que etimológicamente, la mayoría de los sustantivos tienen su origen en los verbos. Un ejemplo en Inglés puede ser el origen sustantivo, derivado de originalis, que en definitiva se basa en la oriri verbo, "aumentando". Este punto de vista se relaciona con la posición de que en la definición de categorías de agentes, los comportamientos son ontológicamente primarios, apariencia.


 
Las imágenes son tomadas del libro de Isabelle Massieu

Nepal y los países del Himalaya, 1914 d. C
.
Isabelle Massieu (1844–1932) Escritora y viajera que se convirtió en la primera mujer francesa en visitar Nepal. Desde 1892, llevó a cabo una serie de viajes desde su París natal que la llevaron a casi todas las partes de Asia y cuyo resultado fue la publicación de varios libros populares. Népal et pays himalayens (Nepal y los países del Himalaya) es un relato de primera mano de su viaje de 1908, desde el valle del Sutlej al norte de India, a través de Nepal, Bután y Sikkim, hasta el Tíbet. Massieu describe a la gente, los paisajes y la arquitectura de los lugares que visitó, la ciudad de Katmandú (capital de Nepal), el espectacular templo de Changu Narayana y actividades económicas como la producción de té. También contiene relatos de sus encuentros con Sven Hedin, un explorador, geógrafo y escritor de viajes de nacionalidad sueca; con Gustave Le Bon, un psicólogo social y antropólogo francés; con Sylvain Lévi, un indólogo francés y con Père Desgodins, un misionero católico, lexicógrafo y erudito sobre el pueblo tibetano. El libro tiene seis mapas y muchas fotografías e ilustraciones.

*

Le dedico la entrada a la
degustadora de nubes y camisas de seda India.

11 comentarios:

  1. Una entrada impecable, ensoñadora, una mezcla de arte e historia, la degustadora va a estar muy feliz.
    Un abrazo.
    HD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradecido por verte. La intención viene del silencio, de los huecos que dejamos, deja nuestra civilización tan preocupada por acopiar ingentes tomos de literatura que enseñan más de sufrir, o cómo morir que a gozar la vida aunque sea ensoñando. Lo que me resulta admirable, cambiando de tema, es también la habilidad de aquellos poetas que escribían en sanscrito.
      Salud Humberto.

      Eliminar
  2. Hola Daniel!!
    Qué bella poesía escribían ya desde tiempos perdidos en el espacio y qué bellos lugares tiene que haber en la India,en sus montañas,en sus costumbres y en su gente.
    Explorar y aventurarse en el Himalaya allá a principios del siglo pasado tuvo que ser una tarea muy complicada,sobre todo siendo mujer,tuvo que sentirse muy orgullosa de conseguirlo y poder escribir sobre ello.
    Magníficas fotografías y muy interesante el texto.
    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Estrella, la percepción de los vínculos no ceja en su balanceo, travesía de los tiempos. Hace algo más de un mes dejé de lado mis libros de pensamiento y filosofía a favor de libros que hablan del universo, y libros que hablan del extremo oriente, y la India. Una miga es lo que transmito en esta entrada. Un pétalo marca-instante. Isabelle Massieu… no encuentro publicaciones en castellano pero lo poco que pude leer parece interesante, además por ser mujer.
      Abrazos estrellados.

      Eliminar
  3. Nadie como India para andar descalza en el jardín con alegría. India es una encantadora de almas, sedosa y generosa. Siento que la has dibujado en este papel virtual a las mil maravillas. Eso siento.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que así lo hayas sentido es una grata consideración. El poder sugestivo de la India y de aquellas personas capaces de hablar con las nubes, de sacar de la profundidad del mar la espuma nubosa con un sentido enriquecedor, aleatorio, poetizado y errante, es el don de aquellos pies descalzos en un mundo de barro.
      Abrazos.

      Eliminar
  4. Coincido plenamente con Maia, y esta entrada suma la maravilla que siempre logras transmitir en ellas, con esa imagen que recreas tan acertadamente.
    Un beso Daniel.

    ResponderEliminar
  5. ahhh veo que al fin sube un comentario mío a tu casa, me tenía castigada tu blog, :))

    ResponderEliminar
  6. Agradezco vuestras palabras pero no puedo decir más que sólo, uno migajas que encuentro, lo maravilloso es encontrar gente afín que disfrute y sienta de estas cosas pequeñas asidas en este espacio y seguir…

    … qué fastidioso lo del castigo, a ver si de ahora en adelante el castigo se suspende, por mi parte reviso frecuentemente la bandeja de spam por si aparece

    besos salados Carmela

    ResponderEliminar
  7. Una camisa de seda va más allá de la maravilla de su tacto, del cosquilleo delicado y electrizante a la vez que provoca en la cara interna de la piel; se torna en un envoltorio sutil, una membrana que se apropia de nosotros, nos confiere otra naturaleza, más pura, divina incluso, que nos permite intentar ese viento que, con sigilo, mece montañas o acuna melenas peinadas tras ventanales; nos permite comprender el origen de una corriente de aire a ras de suelo y practicar ese vuelo, en con-tacto con el manto del jardín la capa más fina de las flores.

    Muy interesante lo que cuentas de Yaksa. Me pregunto en qué punto de la (ir)realidad aparece la apariencia, si será sombra de la esencia, reflejo desdibujado del todo, o acaso otra cosa, quizás más sublime, quizás producto de la bajeza…sea como fuere, todo aumenta, los átomos se unen para ser moléculas, éstas cuerpos, éstos se entremezclan para producir hechos, ….., pero como dice Chantal (gracias por recordarme estas lecturas y esta entrada ;)) ‘¿qué es lo que acontece?’… (Por cierto, últimamente me he acercado a Foucault. Me gusta, aunque todavía no es más que una intuición lejana, un destello, un silbido, en el rincón más telaráñico de mi cabeza. Es para mí como un animal extraño, quizás un perro desconocido. Me ladra con violencia para que me aleje, y en cuanto lo hago, se calma y me invita a volver con los sonidos más dulces…Seguiré un poco más con él…)

    Iba a comenzar diciendo ‘oigo India y…’, pero uno no ‘oye’ India. Uno ve India, tacto India, mil olores India… y piensa incienso, azafrán, sonrisa, jazmín…río. Sí. India es un río inmenso, de gente, viva y muerta, de especias, de flores, de orillas, mil orillas con sus días y sus noches, escaleras milenarias… Un río en el que todo se diluye y en esa disolución, milagrosamente, cobra forma, la forma de la nada que iguala y da la calma, ésa que hace que uno ya no recuerde Occidente.
    Supongo que todos, en el fondo, muy en el fondo, somos una pequeña India, un río, o una nube de seda jugando a adivinar su propia forma…

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ornette Coleman había aprendido a tocar con instrumentos tibetanos. Escuchar música de Nueva Orleáns y Ravi Shankar no divergía tanto como se podía creer. El rio de gente que alimenta esas canciones es similar, los pies agitados por el ritmo baten en las calles y los días y las noches, ebrios y creadores, cadáveres y vivos resonando en sus moradas. En verdad la música India me recuerda al jazz en los años 60 / riqueza rítmica, se basa en talas o ragas desde 3 a 108 golpes. Una tala de diez beats puede comprender series de 2-3-2-2, de 3-3-4 o 3-43 beats, libertad de improvisación, los improvisadores, no intérpretes pueden distanciarse en sus melodías divergentes. No en vano el arte más apreciado en la India es su música. A su manera su contacto da forma y color y caudal de tejidos. En cuanto a la animalidad de Foucault simplemente reside en ese in-tensificar lo sentido por lo mismo que para Artaud lo inteligible no es lo intelectual y sí la repetición de lugares comunes, el lenguaje y el tiempo se vinculan de un modo directo siendo nudo e hilo simultáneamente. “Ser fuera de sí” para liberarse del problema del signo material. En el libro de Klossowski “Roberte esta noche” se traduce lgo similar…

      Roberte; Esa puesta fuera de sí (consigo) sugiere a los demás, a fuerza de explicársela mediante sus dogmas “carcomíticos” Es eso exactamente lo que hay que destruir.
      Octave; Entonces, anule la conciencia humana.
      Roberte; Al contrario, es a curarla de su infección dialéctica a lo que aspiro (…) desafiarla a sufrir la consecuencia de sus actos.

      Gracias por sentir la camisa India. Abrocharla con el incienso, especies, flores y orillas que traes.
      Un abrazo.

      Eliminar

o tu no-comentario

on the road