7 de mayo de 2012

Vilagarcía de Arousa (IV)






Archie Shepp - "Bleu"
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Desde hace un tiempo cuando paseo por esta vila tengo la sensación desvelada que podía sentir Proust al sabor de una magdalena. También huelo la sangre, el asfalto y hormigón vertidos creando institución de la parodia, la ocasión de uniformar y borrar la sombra. Socarrar las mentes y los cuerpos de la mayoría en detrimento de una estructura natural. Pocas gestiones administrativas hacen por mantener un valor más allá de sus dividendos. Evidentemente el cliente somos nosotros y lo que antes era soberanía, ahora empresariado, aunque la soberanía se permite en cuanto a “deuda”. Política, retoricismos adecuados a la sociedad del espectáculo, al dichoso purgatorio que han de atravesar mis palabras, la barrera edificada, circo, gallinero, cuartel, universidad, eurocentro, museo, polígrafo, sumisión. No me extraña que la psicosis y la neurosis individuales sean la moneda de cambio. El falso desahogo colectivo sucede cada cuatro años. La sombra de las banderas se extiende a la barricada, pacientemente. Un ideal de adaptación social, equivalente al monótono narcisismo de diván que se empeñan en llamar curación y a lo que respondemos con un simple hay que joderse. Una repetición que simula un efecto y disimula la mentira que de tanto repetir acaba por hacerse credo. Pero hay un latido que jamás podrá ser eliminado por completo y hablo de la nostalgia, un punto azul que tiende a alejarse si tratamos de cogerlo. Nosotros, un sabor enigmático que despierta en un sexto sentido, un suplemento verídico en continua dispersión. En mi caso elimino las contingencias, las posibilidades y recuerdo mi ciudad con amor, los tiempos fragmentados vienen a mostrarse con una sensación limpia, sin juicio formal, en estado puro, las ruinas de una civilización mutada en asfalto y hormigón, y también sangre. 

Templo de Poseidón

El problema tal vez esté en la falta de reflexividad, en la herencia de la nostalgia, en la institucionalización de lo perdido sin mostrar su vida interna, la huella y la escritura. La mera exhibición, las palabras se colocan en el mismo eslabón, en el mismo grado que la representación, el discurso que habla en nombre de identidades, abstracciones, intelectualizaciones. Pienso por ejemplo en los discursos del jefe del partido nazi Rudolf Hess cuando hablaba sin cesar de Alemania pero Alemania no era más que los propietarios alemanes. La metonimia se resume en un arma de clase. Tal vez entonces necesitemos usar un lenguaje distinto, distanciado, con un tiempo propio para proteger la valía y preservar la significación de un pueblo. Tal vez hemos de cerrar los ojos como el poeta ciego y comunicar el error del delito, del delirio. En la orilla de la ruina, tras la aniquilación de una libertad de coexistencias armónicas, cerrar los ojos, expulsar al vidente para nutrir al precavido. Expulser le voyant pour nourrir le prévoyant. Si el arma de la metonimia es usar el todo por la parte, es decir, una parte contra otra parte, debemos aclarar esta concurrencia de contrasentidos, y proponer un arte pedagógico insumiso que dote al “niño” de una escritura inconfundible, isla entre islas. Es decir, estamos en un mundo que en apariencia todo viene, realmente habría que nutrir el placer de ir a las cosas. Esto fortalecería la imaginación, el instinto predador si se me permite, y también la inteligencia individual, no la inteligencia de cómputo social que no es más que una regulación, una institución modelo que elimina los instintos. El hombre deja de ser hombre pues renuncia a su especie, se desangra, desaparece, la tortura se ha estetizado, el espectador se abandona en el vacío de la órbita.

Java





Creo que fue al nacimiento de noción
cuando nos sentimos insectos panza arriba












 El lenguaje añorado en el párrafo anterior tal vez sea aquel responsable de los actos desparasitados, desestirilizados, desfragilizados, mecido en la sombra y evitando el alarido acusador. La modesta escritura que esta mañana resuena sobre una pequeña mesa de madera y sigue mi aliento tiene un matiz de ese lenguaje, esta escritura me observa como si fuera un renglón, vigila mi leve inconsistencia. La escritura se convierte en mi propio límite al contrario que en la adocenada docencia donde los señores del límite son quienes conferencian, reprimen, academizan en nombre de una enseñanza. Se nos dogmatiza con una tecnología pobre. Vemos pero no contemplamos desterrando así el instinto para proyectar el tedio, la vulgaridad y la vanidad fraccionándonos interiormente y mirando al prójimo como a un extranjero de la especie. Desterramos la escritura, desterramos lo primitivo, desterramos los dibujos de las cuevas. Se desintegra el signo en pos de un efecto de verosimilitud y el significado desaparece, su multiplicidad se unifica, el hombre pierde su libertad y su historia pues ya no se hacen las preguntas ¿quién?¿en qué caso?¿cómo?¿cuándo?, ahora sólo determina el ¿qué? el valor de cambio, la actualidad. Lo planetario.

acariciando sus retornos
hacia adentro
confeccionando la soledad.

El fin de semana pasado remonté ese camino. El paseo por esa Vila. Una máquina interna que me lleva y me trae. El circo del ayuntamiento es patético como la mayoría. No me detengo más que el tiempo de imaginar un cuadro de la revolución o Marat. Creamos también la institución de la protesta para acabar con la obvia mentira, una elección deliberada (lejos los colores la profundidad de lo oscuro) en la extensión de la duración y la repetición de los núcleos y los rizomas. Partiendo de que la repetición es la conclusión y decir la diferencia. No sin dolor podemos mirar expectantes al exterior. Mirar guardando. Compartir la mirada y en el caso de poder coser el cordón que mantiene la máscara que siempre cambia con la atadura que nos desplaza hasta tocar la ausencia, pero la duración permite sanar el futuro y en el mejor de los casos renunciar al presente. Pero hay una cosa muy clara y es el capitalismo. La suciedad. Mi mente es incapaz de comprender la represión usada por ejemplo en la ciudad de Barcelona en las principales manifestaciones. Quieren que nos parezca un juego y además de que sea juego. Augur ludens. Claro, dentro de un lenguaje en subasta, un sociolecto. El deseo de un génesis invariable y estático que se hace capitalismo.  
Cartagena

El mundo es azul y si es visto desde el espacio parece un punto que se aleja. Las ondas de frecuencia del azul en el espacio emiten una longitud más lenta que las rojas pero llegan antes. El mismo color en varias sensaciones distintas. Debajo del mar, si encendiéramos una luz como la de un pez abisal veríamos la densidad del color. Hoy que la luna está más cerca será menos azul. Se verán más nítidamente otros colores como el verde, e incluso el pardo. Este color sobre todo en las sillas de los académicos y más oscuro en las de los políticos llegando al negro hasta perder la conciencia. Leo esa negritud en los caracteres de la prensa. El juego elimina cualquier interpretación de los jugadores. Europa, lo digo aquí, tiene la paradoja de lo planetario y ha sido unir en el mismo color la intrascendencia de la voz de una multitud esclavizada. La esfinge necesita una pena. Esfinge, obelisco egipcio, mariposa del antártico, todo nos sirve para engalanar las campanas de cristal de nuestras instituciones y apagar el azul de nuestra nostalgia. O el conato.

Jordania
Anochece, la luna babeante está cerca, plenitud de perigeo le dicen. Enfocamos el objetivo y la capturamos en un instante. Pero nadie se para a dialogar. La anécdota, el accidente, la gramática, están preparadas para rechazar la respuesta. El goteo ingrávido lunar seduce la palabra innombrable, el instante. ¿Quién soy ahora?




 












¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Decir yo. Sin pensarlo. Llamar a esto preguntas, hipótesis. Ir adelante, llamar a esto ir, llamar a esto adelante. Puede que un día, venga el primer paso, simplemente haya permanecido, donde, en vez de salir, según una vieja costumbre, pasar días y noches lo más lejos posible de casa, lo que no era lejos. Esto pudo empezar así. No me haré más preguntas.
Samuel Beckett “El innombrable”

12 comentarios:

  1. En este mundo primero está la palabra, llenarlo todo con palabras, pergeñar una filosofía de metástasis verborrágica. Cerramos los ojos, dejamos de contemplar. Estoy segura de que si los abriéramos, si contempláramos en silencio, ese lenguaje límpido se haría presente, sin necesidad de forzar nada. Saludos a vos y a tu pueblo.

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    1. Palabras encaramándose a la libertad de la escritura.

      Contemplar con los ojos en la sombra, el murmullo de los que aman.

      Las vetas de las lunas de las uñas sugiriendo como piedras en la espuma del agua, en el lenguaje remoto de nuestros cuerpos.

      No bastarán esas cucarachas capciosas para arrebatarnos ese lenguaje.

      Un fragmento de “muralla china” F. Kafka…. “Es imposible llegar a comprender cómo han llegado hasta la capital, que está tan lejos de la frontera. Sin embargo, aquí están, y cada día parece aumentar su número[…]Es imposible conferenciar con ellos. No conocen nuestra lengua[…]¡Hasta sus caballos son carnívoros!”

      Saludos Carol.

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  2. Precioso paseo por el lenguaje desnudo... Un abrazo.

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    1. Seamos nómadas para huir del artificio oficinesco del déspota, huyamos del populismo para ser, sentir el pueblo. Pasear, pasear, pasear…

      Un fragmento de “la genealogía de la moral, II, 17”…Llegan igual que el destino, sin motivo, razón, consideración, pretexto, existen como existe el rayo, demasiado terribles, demasiado súbitos, demasiado convincentes, demasiado “distintos” para ser ni siquiera odiados” Así se fundan los Estados.

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  3. Mirar guardando...

    Des-doblar el todo en sus fragmentos esenciales, pues el conjunto acaba resultando insignificante ante la innegable importancia de la emoción contenida en lo minúsculo. De la lluvia importa cada gota; de la vida, la célula; del mundo, el azul; del color, su densidad. De la densidad, cada partícula que se une a otra para dar espesura, volumen, forma. Cuerpo.

    La estructura del lenguaje se acepta como una verdad absoluta por quienes creen que éste sólo tiene valor en la lengua del académico, en la garra del censor. Se acepta como norma inquebrantable, como grito elevado por encima de los nombres pequeños y las voces pausadas, y sin embargo, quién mejor que el niño, absorto en su juego, para desmembrar el texto hasta hacerlo confetti y combatir la desmemoria desde sus mágicos balbuceos, comprensibles desde la emoción y desde la consciencia plena. Se necesita una mente lúcida y despierta, un continuo deseo de experimentar y crecer, para poder entender a un niño, y sin embargo sólo es preciso tomar un código y aceptar sin rechistar sus normas para entender al embaucador. Ése que se dice dueño del ‘orden lógico’, que viste como un traje pomposo, mientras a los demás se nos regala una versión reducida en forma de asfixiante corsé.... pero siempre habrá algo en nuestra piel, en nuestra consciencia, que desborde por los límites de esa faja, un algo más que pugne por salir...

    Aquel que se sabe pájaro, comprende que conviene elevarse por encima de esa voz distorsionada de la muchedumbre, eco metálico de todas las muchedumbres que alguna vez fueron encorsetadas en el redil de la ‘opinión general’, ésa que resuena igualmente como un inmenso tambor hueco. El pájaro, que sabe que no hay una lista cerrada de reglas válidas en este juego, sino que se escriben a cada instante, a cada parpadeo. La trampa del bon vivant es colarse entre los pliegues de ese vuelo para contemplar la vida y reinterpretarla en cada batir de alas. Y se entrega a ella como quien se ofrece a la pasión en caída libre...

    Me rodea ahora un dulce olor a lluvia, y contemplo el universo entero en esa gota que espera paciente el siguiente latido, ése que con su golpe hará que resbale por el alféizar, luego el muro, después el suelo y la filtración terrena...
    Supongo que una civilización incapaz de sentarse a escuchar un cuento que hable de tesoros no alcanzables, vivos ‘sólo’ en el Reino de la Imaginación, en el latido de la lluvia, está abocada al latido inerte. Si acaso fuésemos capaces de estar medio conscientes entre la barbarie de la desmemoria, y encender un fuego...

    Perdón por la extensión, que creo que es mucha ;))

    Un beso. Ahora. Sin importar quién habite el yo...


    (PD: un tema fantástico, el acompañamiento sonoro perfecto para este recorrido por el lado menos azul de la luna ;))

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    1. La intensidad de un recién nacido, la ternura de un átomo de sangre en el regazo de una mujer asesinada en la guerra. Ahí se dan el marchitamiento y la dispersión del lenguaje en deriva de la que sólo visualizamos fragmentos. Dejemos la generalización, el afán totalizador a esas polillas hambrientas de luz y palabras. Colores, por ejemplo si decimos rojo emitimos ya esa velocidad rugiente, red, rouge, roso… en cambio si decimos azul… También si descomponemos las longitudes de onda del azul… como ya dije en la publicación presenciamos un tiempo inacabado. Somos el límite de las palabras. Las heridas murmullan en unas heridas que no les pertenecen, unos cuerpos que no tienen más nombre que un deseo. Recuperar el olvido, la inocencia del primer vuelo. Todo color es la ausencia de otro color. Una mansa resonancia. Pero para evitar la corrupción, evitar la fatalidad de la providencia hay que romper con las estructuras, ese código previo con el que acusan al inocente, al niño, hablo del narcisismo del psicoanálisis, la opresión de la institución, la ensordecedora voz de los libros sagrados, y la decepcionante sociedad del espectáculo. Hemos cambiado los mitos por representaciones para masas. Un tambor hueco. Para los pájaros resulta imposible habitar siempre la misma ciudad, pues nadie mejor que ellos para saber que la vida es un ciclo, una migración. El vencejo, tiene dos extremidades a modo de patas igual que nosotros, pero nunca las usan. Tal vez porque tocar suelo signifique un retorno, un reinicio que nos cueste la piel y la pluma hacernos con un nido-máquina que nos empuje dignamente sin que nadie ose decir, mira ese gusano. Y cada día que ponemos los pies sobre la tierra es un eterno retorno, una lucha, cansa pero el día que el hombre pierda la voluntad de cambiar las cosas perderemos también las alas para soñar. También cada vez que escribimos es otro el que escribe, una alteración del yo, mortal, parado, inmigrante… una perpetua multiplicidad de los sentidos que los Estados pretender acaparar a sus cerriles fines. En cambio un auténtico estructuralismo debería nomadizar a las personas, liberarlas de la reclusión y que puedan encender un fuego allá donde les venga en gana. Compartiendo para después, si es lícito, comprender. Nacer.

      Un beso maquinista

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  4. La palabra, ¿dónde, cuándo y por qué nació? Definen objetos, acciones, conceptos abstractos, etc... un mundo que no resulta fácil saber si existe más allá de ellas, ¿qué relación existe entre las palabras y el mundo real? El narrador escribe lo que puede y el lector lee lo que quiere, y quizás allí radique la magia de letras y palabras. Leí una vez que la música nació para expresar verdades, que los ritmos, las melodías son universales, naturales y orgánicas, comprensibles por todos y que no engañan, transmiten el sentir del compositor sin alterar su mensaje, mientras que la palabra se creó para el engaño, la seducción, acabó con la sencillez y la virginidad de la música para introducir complejidad y ambigüedad al mensaje... una complejidad que ha ido incrementándose con el tiempo, del relato cantado-narrado alrededor de las hogueras hasta los tratados más sofisticados y complicados... ¿somos capaces de pensar sin palabras? ¿cómo influye el lenguaje en el pensamiento? ¿en la creación de una cultura? ¿Cómo describir con palabras la nostalgia que dices que se escapa? Quizás siendo incapaz de encerrarla en palabras, viviendo como un ente indescifrable e individual es como debe permanecer. Una individualidad no compartida, pues la nostalgia socializada puede esconder verdaderos monstruos. Después de todo niños y monstruos son dos caras de una misma moneda. La inocencia intelectual arropa a ambos con la misma libertad y la misma violencia. Al igual que todos guardamos un niño que nos libera, escondemos un monstruo en rincones oscuros que nos atemoriza y puede aprisionarnos. La nostalgia conduce a esos rincones, a los del niño que nos libera del presente y sus preocupaciones, pero también a la del monstruo y sus miedos... la nostalgia compartida, socializada se ha utilizado, y se sigue utilizando muchas veces para llegar hasta el monstruo de las personas, creando una nación-fantasía-utopía que toma forma de nacionalismos y miedos como se ve cada vez que el "mundo" entra en crisis, cuando la "realidad" se desploma hay quien evoca a los monstruos a través de la nostalgia, apropiándose de las palabras, del lenguaje. Entonces el mensaje es uno y por desgracia la mayoría de los lectores quieren escucharlo, sacrifican la libertad del niño por el miedo del monstruo... una vez liberado es difícil devolverlo a su rincón, esperemos que el miedo que está despertando en Europa no se extienda... el miedo es natural, y tiene su valor biológico y social: nos pone en alerta. Y el resurgir del miedo que estamos viendo en muchos países europeos debería ponernos en alerta, los lobos que empiezan a correr de nuevo en la vieja Europa solo deberían servirnos para madurar y aprender a combatirlos, como le sucede a Caperucita, a Pedro el del lobo o a los cerditos, y es que el miedo, los monstruos en Europa siempre adoptan forma de lobo. Una dicho bretón dice: "Dios, al ver que los pastores no guardaban bien a los corderos y los dejaban acabar y devorar el trigo, dio una patada sobre el suelo de tierra y así de la oscuridad profunda y de la tierra de las criaturas monstruosas hizo nacer al lobo". Despertemos entonces ante el resurgir de los lobos, de los que se apoderan de la nostalgia y de las palabras que la evocan.

    Como Maquinista, me disculpo por la extensión, y por haberme alejado tanto en mi divagación del texto entrante...

    Un abrazo enorme

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    1. Hacer reversibles las palabras no es una finalidad. Es música. El significado es el nervio de la batalla. No reduciremos la lectura a mero consumo, pero la escritura es una producción, no un enunciado catequístico. Lo digo por esa referencia de pastores, aunque está claro que ovinamente, estamos a “velas vir” como diría un gallego. Cuando hablas de un origen, o una posibilidad de pensamiento sin palabras debo recuperar la Ciencia, a la que te dedicas y cómo la física reduce el átomo en aras de lo aleatorio. Esta maquinación es esencial para entender la independencia de los signos, la evaporación del murmullo, el vacío. El miedo cansa y las sensaciones se transliteran en sentimientos, en una resonancia que en estado puro indica un porvenir, una coexistencia. Podemos hablar sin palabras, podemos hablar desde la percepción y qué coño! Las palabras están entre nosotros y las cosas. La propiedad de las palabras no es de la generalización ni de la totalización como le decía a Maquinista. Tampoco pertenecen a la extensión de vuestros comentarios que agradezco con un vasito de whiski. Las palabras están más cerca del miedo, y del miedo está cerca ese animal de grandes orejas. También es un animal transformista y puede hacer de las semejanzas, europa-aldea, una enseñanza de la analogía. En cambio lo que explica la percepción es la diferencia. Esta tarde cuando he ido a la biblioteca para mi recolecta, esperaba mientras una mujer de unos treinta años les explicaba a las bibliotecarias que había “un mundo que se caía” incluso “cuando atravesaba una de las manifestaciones en su coche con su hija“ se puso a cantar en su coche para no escuchar, o sea; nada”. Hay diferencias. Las hay. Sé de tus gustos por observar el murmullo de la naturaleza, ahí en ese placer estético desligado de practicismos y especulaciones eres capaz de observar esa escritura libre. La armonía entra en contacto con tu imaginación, hay un principio genético que no necesita del colchón de las palabras para descansar. Aunque para garantizar ese instante nos valgamos de ellas, como un pintor de los colores, o un músico de sus notas, no sin dejar de comunicar la percepción. La virginalidad de las palabras está de más, es un monstruo. Las palabras son infinitamente sustituibles, si nostalgia no es la palabra que buscas para designar una sensación la sensación no desaparece. Digamos que las palabras son un terreno baldío al que hay que mojar de “siento” y “máquina-libre”, aquello que está pasando en el interior y es indicativo de existencia.


      No creo que te alejaras del texto publicado, abrazos.

      PD:

      No puedo dejar en el tintero tu mención a Caperucita, ni a salvo. El lobo no hace esfuerzo alguno por esconderse. Nos dice, vosotros buenas ovejitas sois el Estado!! ¿Vais a perjudicarlo? Hay que cambiar el cuento para cambiar el mundo. Por cierto, acabo de leer que en España una empresa bancaria presidida por Rodrigo Rato recibirá una subvención de 10.000 millones de euros cuando hace poco, el gobierno hizo un recorte por el mismo importe en sanidad y educación. También es cierto que la Iglesia seguirá cobrando unos 10.000 millones de nuestros ingresos. Ciertamente la ideología del cristianismo ha envejecido pero no la organización de poder de la Iglesia. Saben del cuento una misa y media.

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  5. Hola Daniel!!
    Es todo tan complicado,tan extremista,tan doloroso...ver nuestro pasado y comprobar cómo lo mutilan,cada vez más,como acotan nuestra existencia simplemente por su arrogancia y conveniencia y por su afán materialista,por el deseo de destruir-construir,sin importarles nada,todo tiene fecha de caducidad,hasta ellos la tienen y sabiéndolo corren rápidos y veloces a llevarse el máximo de poder que puedan,todo es lícito entre sus manos,y nosotros somos "la masa,el pueblo",un conjunto de seres que nada hacemos o poco y nada podemos hacer,somos un barco que vamos a pique,nos hundimos en nuestra propia miseria y nos conformamos,nos conforman con dulces palabras y nos las queremos creer pues es más fácil vivir así,aunque al vecino le desahucien,qué más da?,mientras no me toque a mi!!!...así somos,en eso nos hemos convertido Daniel,no somos personas individuales con miles de pensamientos y sentimientos,somos el avestruz que esconde la cabeza bajo tierra,esperando que no lo vean,así somos y si te paras a pensar duele,pensar así,no quiero hacerlo,quiero sentirme libre como ahora escribiendo,diciendo lo que siento,sin que nadie me dirija y me censure por mis palabras y ellas aquí,me dan la libertad,quizás la que no tengo en vida,la que en silencio me obliga a bajar la cabeza y a asentir.

    Nuestra palabra ahora escrita,es nuestra valía,lo que somos,nuestra autentica manera de sentir,de comprender,de mostrar,de ver y contemplar cuánto nos rodea y empaparnos de su belleza si nos dejan hacerlo.

    Un abrazo Daniel!!

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    1. Es una tarea del delirio cotidiano. Pero escucho en las calles, algunas reflexiones liberadas de la manipulación, ya era hora también!!

      ¿No es extraño que compitamos por hacer suvenires en aras de la globalidad?? Cambiar el concepto de crisis por el de farsa es un buen comienzo. Creo que después de cincuenta años esta etapa histórica, que podemos analizar desde nuestros círculos esa superficie de signos corruptos y de mutaciones enfermas sin temor alguno. El análisis del juego va más allá que la interpretación de los jugadores, eso de analizar a los contendientes me suena a psicoanálisis y ya sabes, para mí esas interpretaciones siempre están en el códice de las burocracias. Sería mejor observar los deseos que los empujan, y los deseos es el flujo, la contabilidad de un capitalismo ya sin máscara. Una mentira intencionada.

      Tu emoción, sentimiento, forma el reverso de esa miseria, esconder la cabeza debajo de la superficie tal vez no sea mal gesto, rodearse de un silencio sagrado, escuchar el pálpito de la tierra para ganarse luego la velocidad de vivir en paz, con la conciencia limpia del que obtuvo el regazo de las plumas de la tierra, y de sus sombras el renacer de unas ruinas, el desarraigo necesario para vivir cada día como el último. Hacer de cada palabra la última, hacer de cada palabra un silencio, pura, aliada del instante y de la auto observación. Es posible que nos rodee un nada amable vacío, pero en el núcleo, hay un centro que se mueve, se desplaza con un ritmo insumiso que nos desplaza y acompaña. Trata de precavernos.

      Abrazos estrElla

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  6. Hola!!Me alegro por tus visitas y contemplaciones ;) al fin y al cabo es un blog más para detenerse a observar, en todo caso si deviene el silencio en lugar de la palabra no importa, quizá sea la manera más fácil para mí de enviar ciertos mensajes meramente visuales, aunque muchas veces coexistan con algunas líneas que definen bien ese estado inicial, el momento en que se producen ciertas sensaciones confluyendo hacia puertos todavía sin perfilarse , la palabra dibujándose en el aire ... Sobretodo esa mirada atenta que lo advierte...
    mis breves palabras son producto de algo similar que, en este caso sobreviene tras unas lecturas de algunas entradas tuyas que desprenden ese virtuosismo de la palabra para liberarse de una manera creativa logrando ser de carácter documental al mismo tiempo, algo que requiere de madurez e ingenio y ... y bueno aunque muchos en su tiempo no creyeran en esta simbiosis (yo me remito sobre todo a fotografía) si que es cierto que se puede transmitir un contenido que vaya más allá de este plano de la realidad...por cierto, el comentario en respuesta a Aka me ha despertado especialmente!;) Que vaya bien por tierras gallegas! un saludo :)

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    1. Tengo en la columna de blogs un pequeño número de arte plástico en los que me suelo demorar al igual que en un texto. Hay días en los que uno no está abierto a las palabras y necesita de composición gráfica… Las palabras nacen también muchas veces sin reflexión, por intuición, implosión pero siempre las recubre un halo de trivialización, será eso que nos hace desconfiar tal vez. Es muy complicado leer con una mirada liberada, el sentido liberado de todo lenguaje. Que cómo le decía a Aka no es lo mismo que la generalización, más bien su opuesto. Aunque me sea difícil desarrollar ideas por opuestos ya que el lenguaje ha de ser evocación, emanación, susurro y envoltorio. En esa simbiosis que mencionas subyace una astucia espacial que debería despertar nuestros genes intuitivos.

      “Desde lo acre claman por su antigua hermosura” María V. Atencia.

      En lo tocante a la fotografía una mala noticia, esta semana me han robado mi cámara fotográfica. Una gran pérdida que tardaré en restaurar. Además le estaba cogiendo el truco a usar una focal fija especial para retrato. Gracias por tus palabras, un gran abrazo.

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