2 de octubre de 2011

Con el amor en los talones”



La estela de mis versos perdidos florece
Arrancan mi carne petrificada
Despojándome de la hora en que nací.
Viajaré lejos.
Me libraré del embrujo de la belleza sonriente
Habitando en una gélida representación fantasmal
Y me reconfortaré en vapores de whiski atemperado.
Viajaré al norte.
Siento los colmillos y garras del amor persiguiéndome
Olisqueando mi espalda
Feroz hermosura que vigila mi fuga
Iré cortejando la penumbra y los mares del infierno
Ante tus ojos felices haré el último número.

Arrancaré mi rostro y mi piel para que te deleites
aunque ya fugitivo me dejo arrastrar por la noche
tejiendo a las estrellas recobradas mi voz.
No es por ternura.






/////


-

13 comentarios:

  1. There's glass in the park

    Darling, I can't help but keep making appointments

    To sweep beneath the climbing frame



    If the sun's in your eyes,

    I'll tighten your blindfold, baby

    Don't worry your foot won't get cut

    Strut carelessly



    And when you say that you need me tonight

    I can't keep my feelings in disguise

    The white parts of my eyeballs illuminate



    And I'll wait for you

    As if I'm waiting for a stone to stop

    I've heard them talking

    About how I'm gonna put you off



    There's glass in the park

    And now that I'm up off my knees

    I've picked up the speed

    To jump your palaces



    And I shoot through the night

    And suddenly all those once lost concoctions froth

    And chase the day away



    When you say that you need me tonight

    I can't keep my feelings in disguise
    Find More lyrics at www.sweetslyrics.com

    The white part of my eyeballs illuminate



    And I'll wait for you

    As if I'm waiting for the stone to stop

    I've heard them talking

    About how I'm gonna put you off



    You tell me, "how can I put you off when you're a matter of urgency?"

    I've got a million things that I need to do, but they're all secondary

    Make sure you're not followed

    Meet me by the Death Balloon



    Paraselene woman, I'm your man on the moon

    And like a grain of diamond dust, you float

    And my devotion's outer crust' cracks

    ResponderEliminar
  2. Qué maravilloso estado! Contágienme!!!

    espero ansiosamente esa energía transatlántica...Un abrazo CC

    ResponderEliminar
  3. Déjate morder, hasta que las fauces del amor den con hueso. Y después que el amor siga rillando. Esa ofrenda de rostro y piel arrancada....ummmmmmm. Bicos irmanciño

    ResponderEliminar
  4. Si recobras las estrellas valdrá la pena.
    Me gustó mucho.
    Un beso Rider

    ResponderEliminar
  5. ...hermoso poema y preciosa canción...combinación perfecta ;))
    Bicos de vapor...

    ResponderEliminar
  6. Déjate apresar por éste depredador y que te atraviesen sus colmillos, y muérdele también para alimentarte de su savia.

    abrazos

    ResponderEliminar
  7. Linda canción y la voz del cantante. No lo conocía.

    No se si la letra de la canción tenga algo que ver con tu actual circunstancia, si así fuera no puedo más que decir que en la vida todo es temporal y que en el amor es bello dejarse llevar hasta las últimas consecuencias. El final casi está previsto. Casi.

    Saludos cordiales C.C Rider.

    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Me dejaré apresar por las astas de esa estrella confundiéndola con mis propios colmillos. La canción de Alex Turner me parece adecuada, puesto que ahora mi estado es el de un pájaro que vuela en el mismo parque sin ir más allá que al través de un cristal.

    Nos damos cuenta a veces de que estamos encadenados a un ser de un reino distinto al nuestro, en la enfermedad por ejemplo, pero ahora en este volaverunt recaigo en el prevalecer del aire sintiéndolo frágil y acunable entre vuestros comentarios y sí, esa pasión por el otoño, los fragmentos despeñándose y todos los lamentos y sombras que acarreamos en un tambor. Puedo parecer prosaico pero desconozco el modo de separar, condición de existencia y condición de soñador. Para fijar esa línea infinita que une y separa, que nos arrima y nos empuja, delineo en una metáfora que puedo respirar y al mismo tiempo asir debajo de mi camino, separando los intervalos, los recodos en los que la memoria desaparece. Dando forma al silencio y brillo al destino, ya que casi está previsto. Pero esa notoriedad, opera, el ciego mismo es capaz de encontrar los matices sin tener que dar forma correcta del cuerpo elemental. La vida es un estribo, pero de nosotros depende, darle forma,de nosotros que podemos ver, aceptar la continuidad y no necesitar de la repetición para decir; existo. Las sensaciones involuntarias abriendo el pasto humano, el bisturí del cirujano, el mapa de de libertad. Encimándose como están los estados, los comendadores de nuestras miserias y los vanidosos de la ignorancia, es necesario restituir la poesía. La esencia del placer. No habiendo espacio para la verdad entre tantos falsos discursos, entre tantas peticiones moribundas, para que avancemos los unos contra los otros, o separándonos pero siempre correctamente, en base a las conductas sociales reinantes.

    Este comentario a modo de respuesta, a modo de interrogación para el libador... es de agradecimiento para vosotros. Gratitud correspondida, de saberse soledad tibia y no impostada.

    ResponderEliminar
  10. Pues sí que te pisa los talones, que lo llevas bien pegadito a tí. Será difícil escapar de algo así.

    Biquiños.

    Carmen.

    ResponderEliminar
  11. ODA A WALT WHITMAN
    (...)
    Pero ninguno se dormía,
    ninguno quería ser el río,
    ninguno amaba las hojas grandes,
    ninguno la lengua azul de la playa.
    (...)
    Pero ninguno se detenía,
    ninguno quería ser nube,
    ninguno buscaba los helechos
    ni la rueda amarilla del tamboril.
    (...)
    Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
    he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
    ni tus hombros de pana gastados por la luna,
    ni tus muslos de Apolo virginal,
    ni tu voz como una columna de ceniza;
    anciano hermoso como la niebla
    que gemías igual que un pájaro
    con el sexo atravesado por una aguja,
    enemigo del sátiro,
    enemigo de la vid
    y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
    Ni un solo momento, hermosura viril
    que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
    soñabas ser un río y dormir como un río
    con aquel camarada que pondría en tu pecho
    un pequeño dolor de ignorante leopardo.

    Ni un sólo momento, Adán de sangre, macho,
    hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
    porque por las azoteas,
    agrupados en los bares,
    saliendo en racimos de las alcantarillas,
    temblando entre las piernas de los chauffeurs
    o girando en las plataformas del ajenjo,
    los maricas, Walt Whitman, te soñaban.
    (...)
    Tú buscabas un desnudo que fuera como un río,
    toro y sueño que junte la rueda con el alga,
    padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
    y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.

    Porque es justo que el hombre no busque su deleite
    en la selva de sangre de la mañana próxima.
    El cielo tiene playas donde evitar la vida
    y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.

    Agonía, agonía, sueño, fermento y sueño.
    Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
    Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
    la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
    los ricos dan a sus queridas
    pequeños moribundos iluminados,
    y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.

    Puede el hombre, si quiere, conducir su deseo
    por vena de coral o celeste desnudo.
    Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
    una brisa que viene dormida por las ramas.
    Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,
    contra el niño que escribe
    nombre de niña en su almohada,
    ni contra el muchacho que se viste de novia
    en la oscuridad del ropero,
    ni contra los solitarios de los casinos
    que beben con asco el agua de la prostitución,
    ni contra los hombres de mirada verde
    que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
    Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
    de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
    madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
    del Amor que reparte coronas de alegría.

    Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos
    gotas de sucia muerte con amargo veneno.
    Contra vosotros siempre,
    Faeries de Norteamérica,
    Pájaros de la Habana,
    Jotos de Méjico,
    Sarasas de Cádiz,
    Ápios de Sevilla,
    Cancos de Madrid,
    Floras de Alicante,
    Adelaidas de Portugal.
    (...)
    Oda a Walt Whitman "Poeta en Nueva York". Federico Gacía Lorca

    ResponderEliminar
  12. entre tu post y los comentarios que son un blog en si mismos,me quedo entusiasmada por seguir tu huella de poeta sensible y fabuloso!
    un sueño pasar por aqui y dejarse envolver por tus palabras...
    besossss

    ResponderEliminar

o tu no-comentario

on the road