4 de junio de 2014

indiscreción


Reconozco mi desnudez en la hoja en blanco y casi como Narcciso
miro calmadamente el blanco del silencio
previo
del cazador. Así es que Narcciso no murió ahogado
sino asombrado, cegado por su sombra.

Mi sombra es blanca –descansa- sobre la blancura
                                                 derrama el hilo seco
                                                 de huella
Mi sombra tiene orejas sin falta de muro.

***

desconocer la propia conciencia y ofrecerla con delicadeza
decir de ella que son como las  alas en el espejo de un armario
que al poner son antorchas que cercan el foso y al fauno
epístola, urdimbre  a la gente que muere miserablemente
mirar hacia el interior es mirar hacia el exterior –dar vuelta a la superficie, el nudo entre el pensamiento y el lenguaje. Arderlo.

***

La poesía no mortifica lo que hay de vitalidad en la vida ni hace comercio con los cadáveres. Liberta la vida. Razón y libertad escriben la historia hasta abismarse pero la poesía destrivializa al voltear la piel para descarnar la esfera Amor-hoguera-indiscreción, es decir; medir el abismo. Abarcar todas las casillas filosóficas en un arca a fin de un diluvio. Y a fin de librar todas las interrupciones de pensamientos dualistas. el poeta Publio Ovidio Naso  ,“per oculos perit ipse suos” Perecemos en la inactividad, inercia, el mundo continúa sin necesidad de espectador
que lo humano viene del pájaro
es lo primero que ha de aprender un niño

Mar Benegas



Manuel Scorza (1928-1983).
EPÍSTOLA A LOS POETAS QUE VENDRÁN
Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
tal vez mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas
por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo:
por todas partes oíamos el llanto,
por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la Poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.
Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá.
Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
No digáis el romance de los lirios.
Hay cosas más altas
que llorar amores perdidos:
el rumor de un pueblo que despierta
¡es más bello que el rocío!
El metal resplandeciente de su cólera
¡es más bello que la espuma!
Un Hombre Libre
¡es más puro que el diamante!
El poeta libertará al fuego
de su cárcel de ceniza.
El poeta encenderá la hoguera
donde se queme este mundo sombrío.
Las imprecaciones, 1955.


***



El silencio es la resonancia del llamador
Tempestad deriva de tiempo, la gracia de las muchachas
es la gracia de las muchachas, un lugar de reunión un lugar de encuentro.  Pasar una página puede ser ver pasar una gaviota en una tierra que nunca dejó de ser plana. Puede que la heroecificación de la vida pase por un humilde gesto curvo, hacer de la lógica el espejo en el que ver a Eco acechar en la orilla. Sin embargo ya ni el eco suena. Y si lo hace, con tedio y la esperanza de irse apagando. Si me doy cuenta de su final, la esperanza nace en mi interior, casi como una espina de un pez espina.
   



Algo aquí. Algo que no arde. La reja de la prisión,  pues es la mitificación del Poder que no necesita ocultar. El Poder entra y sale. El poeta matará la tristeza cuando se condene al Poder. Y no quede Uno Libre.

La muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.


Alejandra Pizarnik



Mar Benegas

La ciudad o la palabra
pájaro

Ed. FIERRO editores / poesía (2013)



cuando abrimos los ojos ya estábamos sucias

pero ese pecado nunca fue nuestro

un ser informe nos lame los pies
servilismo del Poder
no lo alimentéis hermanas, dejadlo morir de hambre

Génesis

 I
Lo que vuela sostiene el mundo
pájaros entonces
un gozo perpetuo
celestes cabían en lo inmenso
iconos del éter y una negritud arropaba
alevines de luz, profundo útero
la vida y su origen

blancos
o pájaros luminosos



lágrima
o recipiente de lo existente
[…]
VII
Tierra
y
cielo
copularon
noche
y
día
de su cópula infinita
iban pariendo
materia de dioses fuimos
por eso soñar
y avanzar contra el viento
generosos los dedos
abiertas las palmas de las manos
como alas

algunos hombres-nido
justos como raíces
crecer y cobijar, permanecer
que lo humano viene del pájaro

es lo primero que ha de aprender un niño

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