13 de enero de 2015

a grieta / Alba Ceres Rodrigo




nana

los hilos que a la luz no se ven
los mapas que el descuido ha trazado

para dormir
en la tejedura imprevista

la melena caída de los árboles
la memoria retraída en las ventanas

para hacer almohada
en los huecos de la incertidumbre

*
                        ****                                                 ***  **



estos son algunos de los poemas de un libro de alba ceres rodrígo, detenimiento dérmico de la palabra in-ekkstasis ocular, sucede un estallido visual. En la grieta escritura de la estructura interna, en aquella que construye. Voz entrecruzada. Voz ligera. Voz y el vocablo. El rostro ovalado, la tierra plana. Plano vuelto arpegio con el escombro de abismos en lo ínfimo, la forma esencial de esta cultura androcéntrica y patriarcal es la guerra, la poesía cede la visión al acto, a la actitud, a la escala. Tacto. Recuperar el Aquí, la mirada.






aquí los pájaros que anidan en mi boca y no abren las alas porque doy vértigo
aquí la lluvia que no moja, cae y no moja y no entiendo por qué cae
aquí el malabarismo incierto de los siete días de la semana
aquí el golpe que derrumba la casa de la fe
aquí el poema extranjero de la palabra
aquí el dolor desfigurando el rostro de la materia
aquí los cercadores de vacío con ladrillos en las manos
aquí la pobreza sabiéndose infinita
aquí el amor pirómano
aquí la gafa enfermando al ojo
aquí la complexión insuficiente de una huella / en la tan grieta costumbre

*



          La genialidad del saberse nada. Libre. Área del salto. Me sucede con estas poesías que las leo por primera vez, a veces sentado
                a la sombra de un árbol, otras andando en medio de una multitud. Cae una hoja, un brazo roza mi espalda. Caligrafía de gusanos y pájaros, la imposibilidad que roe algunos gestos. Algunos hilos son imperceptibles incluso al desprenderse de las pestañas. Un sueño acunado en “los huecos de la incertidumbre”. Allí donde la polilla todavía es un aruño de tela informe en la viga de una pared. Y es su silencio el que convoca y devora la casa. Y solo a veces unas manos consiguen aquietar mansamente el aprendizaje de los goznes. La apertura de la mirada consiste, no es más, en su ruptura.
                                                                                                                             aquí       aquí       aquí



.







los días se inclinan hacia el estruendo
y lloro

no aprendí a cuidar de mi silencio

anticipé la cicatriz a la desgarradura
tergiversé mi voz para acercarla a la nieve
pero todo era rompiente

olvidé que llevo por nombre el grito primero del sol
cuando despierta y descubre
que seguimos estando tan lejos, tan cansados

*








Ya no hay tiempo para ver si no es adentro desde la puerta. Allí donde la acción desaparece y es figurada, izada. Un contorno que atraviesa el cuerpo, primero el aliento, luego el cuerpo.









nana

del pecho encrespado del mar
mi voz ballena

es tan oscuro

y canto            adormezco

los días finitos que no concluyen







…claramente la hechura, el vocablo extendido hasta tocar las partículas del límite de todo lo perpetuo,  la forma y la materia en la hendidura, la materialización de la deriva. La transformación de un sonido desde la espera hasta el margen truncado, la acción permeada. Nota detectada. Fractal y fluctuante desde las palmas hasta un cerebro. Pensar tejido izado a veces en algún asta y a veces solamente floración, inobservado el ojo que nos ve exultante con un brazo de fuego al viento. Nota que toma densidad al ser apresada. Deseo de una cadencia, de una sombra recogiéndose   -desmiga la corteza. Saltando al foso para llegar a los asientos tras cerrarse el telón, claramente la hechura de un gran abismo rompiente. Toda reflexión estética está en todo individuo, no es algo conforme de los artistas aunque sí su fin. La poesía podría ser esa proyección recitativa de resistencia.




Fricción.




El silencio es al sonido lo que la escucha al pensamiento. Y lo que queda, es, el acertijo, el paso del tiempo sobre los signos. Su violencia construye su libertad inicial. Así el silencio en Alba es superposición de voz/ces, chasquido de/en la articulación       –del espacio.

Fisura.
saqueado mordido               como si un eco ajeno                    lamento mantra                inconcluso









*



para R., por nuestro aprendizaje

la tierra tiene cicatrices en espejo

las cicatrices de mi cuerpo
son silencio atónito

la cicatriz de tu rodilla cose a un niño
que pregunta qué es la libertad

por todas partes                   mira

madre milenaria se destripa
y te responde

manar la savia                       y
comprender

las cicatrices  –todas, reinciden en su apertura

*










cerré los ojos
pero también dentro
la tierra
estaba siendo violada
y conté los árboles
no como quien cuenta ovejas
sino como quien cuenta cuentos
para vivir

*











Tenemos la grieta costumbre anclada en la aparente irreversilidad de los signos. ¿Acaso no admitimos con suficiente deseo, no deconstruimos con desgarro tenaz el sentido obligado de la derrota? No. Vivimos en un líquido/sociedad de banales manifestaciones, reconocimientos, intentos por universalizar el punto de vista, allí donde la realidad y lo mental se fisuran. Allí, me convierto en infancia, en cuerpo. Deduzco, no interpreto. El proceso del discurso ahoga lo que me forma como persona, detrás el espacio que no tiene lugar. Allá. Una conciencia fuera del mí, fuera del contrato falocrático, fuera del orden simbólico y la mitificación conceptual y su natalidad egoide. Subjetividad sin respiración ni corazón
va











esto es un tropiezo  –uno más
con lo liviano

rezan los entomólogos:
las mariposas no tienen huesos

y sé que mienten

y también sé que algunos vuelos
no dependen de las alas

*







la superficie se cubre de luz
la mano protege
a la luz del microscopio los oradores son imperceptibles
la mano es una palpitación
todos los niños son nuestros hijos, presencia fija, vocablos, reciprocidad entre parentescos.
va
la fraternidad en el tacto del lenguaje,
en oposición a la frontalidad de la representación
a la luz del cielo
un tiempo nuevo
la representación genera invisibilidad
el sueño
el despertar
Ilustradores de la autoliberación, galera de redentores.






Va

saqueado        mordido
como si un eco ajeno
lamento mantra
del corazón inconcluso
de los hombres












me ofrezco íntegramente a la esperanza
Mar Benegas



y me restriego
táctil
sobre la húmeda condición
de tener vida

*










*












nana

los hilos que a la luz no se ven
los mapas que el descuido ha trazado

para dormir
en la tejedura imprevista

la melena caída de los árboles
la memoria retraída en las ventanas

para hacer almohada
en los huecos de la incertidumbre

*





                  

No hay tiempo. Allí donde la acción muere, su articulación desaparece. El sustrato de la gramática perceptiva sin embargo busca el error. Hemos leído a grietas estos poemas de Alba Ceres y ya no hay ya, tiempo.
Habla, habla alenguada
aquella que com-
parte el nacer irreversible del Otro.
Escucha. Reunión.

Hilo.


La percepción no es constitución exclusiva de la percepción. El ojo rezuma el reflejo. El sonido es más rápido en el sustrato espeso, en la aguja. La posibilidad se da entera en la aparición de la realidad. Materia enhebrada. Nana. 


6 comentarios:

  1. ha sido un placer conocer tu ínsula y sus vértebras y rizomas, como una contracción de la tinta colgada hacia el arma que revuelque todas las palabras y onomatopeye el soy y el trago de vino

    volveré por acá, salud!

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    1. salud Mareva
      gracias por pasar por esta ínsula algo anfibia y nómada, conozco algo a Alba y es muy emocionante para mí poder traerla, aunque sean solo unas ramas, a este lugar rodante.

      somos una sucesión de instantes, de palabras, de onomatopeyas, de lenguas,
      un abrazo!!

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  2. Las ramas que nos traes son deliciosas, y entre ellas brillan tus palabras que traducen de la manera tan tuya el reflejo de esos instantes de articulación y de vida.
    Un beso.

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    1. En cierto modo me siento ajeno (ahora) al texto, una vez publicado, pues ya no estoy en la sinfonía de su profundidad tan desnudo, como entonces. Me dejaré rozar por él pero es imposible insertarlo de nuevo en mi habla, si cabe tal vez sentir sombras inéditas, si cabe sentir la alegría de compartir.
      Besos.

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  3. Oasis......................... (y yo, estrenando sonrisa, acurrucado en él)

    Gracias Alba, gracias çç

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    1. Bienvenido Loam. Gracias a ti por arropar con una sonrisa a Alba. Como puedes ver no busca el sentido de las cosas, no indaga/ni descifra la significación de las imágenes ni la significación de la forma y sí más bien, el sentido de aquello que nos pasa, experiencia. Hace algún largo tiempo está pasando por “unos momentos difíciles” así que me gustaría mandarle todo mi amor desde aquí.
      Saludos Loam.

      va por ti pequeña colosa ;)

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