6 de agosto de 2012

oda o hado al niño

Seth Fitts   /    house


 CATEGORÍA XXIV
          PRELUDIO
Una cosa es hablar, decir palabras al mundo. Pero para entender el verdadero mecanismo de la vida y su lenguaje habría que perdurar tanto tiempo como la propia existencia. Si nos extendiéramos en la duración inacabable, sólo llegaríamos a pronuncia la palabra silencio, quizá un único sonido, un grito, un quejido, un dulcísimo murmullo. En el fondo lo que la humanidad nos lega no es más que la constatación de un movimiento, de un dinamismo continuo e interminable, tirabuzón del tiempo como un eco sin fin enredado en los labios. El hombre, el creador, sabe que las palabras no sirven, ni siquiera aproximándose. La distancia hasta el secreto silencioso, hasta el murmullo verdadero, cada vez es mayor. Cuanto más lejos del principio, más se acerca el fin. Por eso, ve y vuelve, avanza y retrocede, sé ubicuo, oscuro trasparente y misterioso. Danza en medio de la vida, busca las palabras dispersas en el tiempo y el espacio. Camina decidido y confiado hacia el origen, y con los ojos cerrados, déjate guiar por el sonido de las aguas. No te perderás. Porque vas hacia el pasado, hacia lo más remoto que hay en ti, aquello que tu carne, tus huesos, tus células, tu boca se conocen de memoria. Estás en el abismo. Otra cosa distinta es, siendo, callar y deshacerse.
Gong Bilan
***
LA FLUIDEZ Y EL MOVIMIENTO

Igual que intentar detener la fluidez de las aguas
                o redondear más aún la perfección de una perla

¿es acaso posible convertir todo esto en lenguaje?
                todas las formas prestadas son absurdas

la tierra sola gira sobre su propio eje
                el cielo indiferente da vueltas en torno a sí

si quieres conocer el auténtico origen
                escucha todas las correspondencias

si quieres alcanzar la luz del espíritu
                retrocede al vacío del mismo infinito

ve y vuelve durante más de mil años
                esto es todo y lo único que puede ser jamás dicho
Si Kongtu
 ***
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El curso está sobrevalorado. El primazgo ha vencido
y esta vez seguirá el territorio
el limiar de esqueletos que afloran,
vas a escribir
¿y para qué?
Una errata se desliza desde los hombros
entra y cae
en una paleta de costas negras
impregnadas
de islas oscuras y repletas de oro negro
en cambio, la respuesta cruzada por la noche
y la caricia de un beso.
La cota mínima de un hermoso curso
ciencia exacta, poblada,
el verano, la huida.
[CC]

“Hay inclusive cosas que ni dios las entiende” (Henri Bergson)

“Si quieres alcanzar la luz del espíritu
                retrocede al vacío del abismo infinito
ve y vuelve durante más de mil años
                esto es todo y lo único que puede ser jamás dicho” (Si Kongtu)
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Vuelve radiante y cartografiado incluso ante lo condicionado
deriva ante las opciones del desprenderse
sin más ser que este abanico
sin más posesión que éste

ahora, es todo rumor de quicio en salones tibios
escaleras espirales traicionando el relente desbocado
del sabor del agua
la exageración del terrazo
                               aba de ladeira
            nun trémolo fuxir
            o prego dun chanto, escea de contido
Si decido escribir 
siempre en apuro es, por la duración de cada signo, impedimenta superada. Es la madre de toda acción y esquirlar la nomenclatura de mis huellas y aquello que contienen. El árbol de la vida que ahora nos mece mañana será madera seca con la que se harán ataúdes para nuestros huesos. Entonces la escritura es raíz sostenida
como en una cerradura arcana, 
oxidada.
[CC]

 ***

6. Primer invierno
El objetivo más alto que puede fijarse el
ser humano no es la búsqueda de una qui-
mera, como puede ser la aniquilación de lo
desconocido; es sencillamente el incesante
empeño por alejar sus límites un poco más de
nuestro pequeño ámbito de acción.
[ Aldous Huxley ]

                Y así regresamos a nuestra cómoda cabaña. Cualquiera que sea el mérito que tenga el ir a la Antártida, una vez allí no se puede considerar un motivo de orgullo. Que uno pase un año en la cabaña del cabo Evans porque es explorador no es más digno de encomio que permanecer un mes en Davos porque se padece de tuberculosis o pasar un invierno inglés en el hotel Berkeley. Dadas las circunstancias, es la cosa más cómoda y fácil que se puede hacer.
[ Apsley Cherry-Garrard ] (El peor viaje del mundo)


***



dormir
tener el mundo en un sueño quizás
como un hisopo de acantilados
o un arpón de renuncias
dormir igual
cuando no se tiene donde
o
arrastrar sobre el hielo el jadeo contrario
la fábrica
                Cuatro puentes para cuatro surcos
                no se silba al caer
                se construye una casa
                no se sostiene si no es desde arriba

( LA VIGA MAESTRA )

La escalada del poder de autodestruirse se convierte en el rito ceremoniable en las sociedades hondamente confeccionadas. Mismamente cualquier puerta se convierte en mercancía. 

Anciano- Las gaviotas cada vez están más hambrientas.
Niño- Hay más gaviotas que antes también, mi abuelo me contaba que antes las gaviotas volaban 
por encima  del mar.
Anciano- Antes el mar y la tierra se sentían más unidos.
Niño- ¿Cómo en un helado de feria?
Anciano-No. Como en un cielo trabajado por un herrero, tañido por el arrojo de dos              hermanos.

Niño- ¿Un cielo de hierro?
Anciano- Así es. Los veranos de la vida lo han oxidado, es probable que las cadenas                          desobedezcan como un magma arrancado de los fieles, en la entraña de la huesa.

Niño: Entonces las gaviotas vuelan cargadas de una provisión, la tierra hollada para enterrar   
 la cabaña próspera y fatal.

un olor félido y rancio envuelve la escena, el niño y el anciano echan a volar

Stephen Cefalo / Burn This Painting
[CC]

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12 comentarios:

  1. ¿Cuántas metáforas habitan (en) tu alma, Daniel?
    No me preguntes por qué, pero me vino a la cabeza Juan Salvador Gaviota...
    "Cada uno de nosotros es en verdad una idea de la Gran Gaviota, una idea ilimitada de la libertad -diría Juan por las tardes, en la playa -, y el vuelo de alta precisión es un paso hacia la expresión de nuestra verdadera naturaleza. Tenemos que rechazar todo lo que nos limite. Esta es la causa de todas estas prácticas a alta y baja velocidad, de estas acrobacias..."

    Un abrazo.

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    1. soy muy malo para recordar los nombres de muchas árboles pero diría que depende de la cantidad de aves que se posen en las ramas, de aquello creo creer que creo creen los demás, como verdadera naturaleza del alirón, mira, estoy pensando en hacerme acróbata como se pueda ser dentro de una botella de arena
      abrazos

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  2. Felicidades, me quedado maravillada,!!!!!!!!!!!

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  3. Demasiadas veces queremos los adultos dejar constancia de nuestra existencia, pues sabemos que no tiene ninguna importancia y que nadie más lo hará.
    Sólo los viejos, aquellos que mantienen los vientos de su memoria girando la ruleta en dirección a aquel niño que otrora hubo en sí, que fue y será, pues en este instante último se completa el ciclo, saben que el haber tenido una vez vida equivale tanto a tener mil vidas como a no tener ninguna.
    El soplo, el aliento, el rocío, la mañana y su primer rayo de luz. El disfrute máximo y pleno de la vejez, la silenciosa vejez. El agua. Vivimos de ella, pues necesitamos contadores de historias, ondas pacientes que, concentrándose sobre ella, saben sin conciencia ni dolor a dónde han de ir; allá donde no existe el lenguaje falso, inmediato y al instante perecedero. El que limita y fronteriza, el que es muro y fanfarria. El que por querer explicarnos nos anula y desdibuja. Arrastrados por la sombra sobre el fango.

    La definición de lo que somos no existe; si acaso pudiese algún día materializarse, no lo haría de modo humano, materia aislante. Sólo el movimiento, el silencio y el rumor de la risa lejana de antaño pueden hacernos dudar. Sobrevivir…y quién sabe, echar a volar…

    Un abrazo, Rider.

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    1. basta mirar en el tiempo, exacto, pleno, de la vivencia el final de cada experiencia, “esa materia aislante” , albañal, no agua, la conjura del adefesio que es el antes y el después, décadas y antes siglos barnizando elementos, transliterándolos en una historia o bien de una nación o un pueblo. hace poco he ido a un castro mágico, en la costa, las acrobacias para sentir aquella arqueología son hermosas. nunca llevo la cámara fotográfica, precedo con el signo antes de quitarle el alma. he de pensar en tus palabras, danke y denke …. palabras para decir gracias y pensar…

      de-morar

      en la fresca precisión de un parque matinal, cuando el sol irrumpe presuroso y apenas quedan alas que desperezar, los cartílagos del habla articulan sílabas cortas, como los primeros acordes de un piano, entonces la nostalgia busca una identidad más allá de la sombra, las vidas se cruzan enredando esfumación, dilapidar el tiempo en aire, diluir el aire en agua, y el agua en arte. Soterrarlo es como querer soterrar una fuente. Tal vez sí, seamos definibles y material aislante. Abrazos maquinista, una cerilla alumbra tu cuenco.

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  4. ¿Cuál es el sonido natural del hombre? El latido, la respiración, el balbuceo, el llanto…¿Acaso la palabra no es por si artificiosa? ¿Y el silencio? ¿Existe realmente un silencio que sea tal? ¿O se trata de un concepto? Ayer mismo alguien me decía que la palabra es metáfora, pero ¿acaso el silencio no lo es? Y sí, existe el gesto exacto, aquel donde vida se sesga. Es curioso creo que nunca había reparado en la paradoja del árbol que será ataúd, el pulmón que nos contendrá para no exhalarnos nunca, que garantizará el silencio. El árbol que tan lleno está de música(de caja de armonías pasará a caja de silencios). Y a veces la lluvia, esa lluvia tan fina y blanca hacen del cielo y el mal una única claridad(yo lo veo, asisto a ese milagro desde mi ventana….)Preciosas imágenes manejas…bico irmanciño!

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    1. La nota mordida. Aquella que Satie sonaba antes de tocar, una prenota que reside en la masa y el ser del hombre, o limiar en arquitectura, en construcción de una puerta, es una viga maestra, sin ella, es imposible habitar el hogar. Con la lectura de algunos libros me sucede igual, si no palpo la viga maestra no estoy seguro de entrar y pasar página, con la poesía, la nota mordida, aún así me adentro sigiloso sabiamente sin olvidar la cantimplora de agua, luego habrá que contar la historia, como dice el maquinista; “ necesitamos contadores de historias, ondas pacientes que, concentrándose sobre ella, saben sin conciencia ni dolor a dónde han de ir; allá donde no existe el lenguaje falso, inmediato y al instante perecedero. “-
      ¿Porqué se le permite a la poesía? El hilvano, el motivo, el deseo, la verosimilitud concebible es lo que permite datar el signo. Reconocer el sonido natural, supongo, es reconciliar la desnudez. Abrazos Vera, es hermoso ver desde distintas ventanas los mismos árboles.

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  5. Creo que somos capaces de comprender muchas cosas, pero de rectificar pocas, y ese justamente es un error del que pagamos por el simple hecho de no seguir el curso natural del propio movimiento y la inercia de la vida. Y lo pagamos, quizá no en el preciso momento; para ello incluso la naturaleza guarda sus sabias cartas bajo las ramas. La vejez es la recompensa de un gran trabajo logrado durante muchos años de aprendizaje, paciencia, desintoxicación y valor. Por el contrario, para todos aquellos que minaron sólo en las carencias superficiales que tuvieron, y olvidaron dragar el espíritu, dejaron de ser, las canas sobrevolaron sobre sus cabezas como pájaros oxidados y hambrientos. Se condenaron en vida; así la suma de cientos, miles, millares de huecas vidas, de espíritus secos y tañidos en el alma, conforman a día de ayer, hoy… seguramente en el de mañana, el mundo que nadie soñó, lleno de desuniones, de enfisemas producidos por el crítico exceso de la pereza, amargos desencuentros entre hermandades que proliferan la parte fútil donde el cielo yace rasgado, teñido de lágrimas que caen al olvido.
    Es angustiosa la sensación de malestar que se siente al levantarte en la mañana, encarar tus ganas al día, y ver como el reflejo del sol se ha convertido en un solo y degenerado punto mudo.

    Imagino por ello que la infancia es un terreno en el que todo empieza a germinar y equilibrarse, donde aún existe magia, y el descubrimiento de la vida sigue trayendo a los frágiles rostros la sonrisa intacta. Inevitable que más tarde todo se corrompa y caiga al olvido, y al silencio. Digo inevitable porque nos hicimos nosotros a sí mismos, y somos demasiado estúpidos para querer rectificar los propios errores.

    Gracias, querido Daniel, al menos nos queda el pensar, un logro que habría de acaecer en todas las conciencias.


    "Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro." A.H.

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    1. Y en todas las coincidencias. El metal del cielo deviene a ser una precisión en la que habita el ser irracional. Incluso dentro de la racionalidad y alguna psicología. El logro, tras el enfrentamiento con uno mismo, el anclaje que desde siempre existió tras la muerte de un dios o la proeza de un héroe, en cambio la historia narrada en la vejez, evitar que todo se corrompa está en un espacio tan mínimo que cualquier cuenco valdría. No es necesario inmolarse como un asceta tampoco para afirmar las cadenas terrenales. Las cadenas que alambran y acalambran el hambre.

      “La crecida”
      NACÍ cuando el azul del cielo
      se reflejaba en las aguas
      del río.
      Fui una llama pequeña
      que la corriente empuja en una hoja.
      Hoy espero mi muerte:
      el cielo azul se refleja en las aguas
      del río.
      [[[Chantal Maillard]]]

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  6. Un poco de miedo, sí que da.

    Saludos.

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