29 de octubre de 2019

just ape




4 comentarios:

  1. Hace años podría parecer un chiste sin más, hoy es una espantosa realidad. Yo no sé ni como funciona, me niego a caer en la tela de esa araña.

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    1. Qué va!! Para mí ya era un peligro al ver que incluso hace diez años ponía en el “estado” del caralibro cosas como me voy a tomar un café con gotas. Cierto. De algún modo vamos siendo siempre eternos primitivos, es difícil de exponer. Pero más allá del daño literal que provoca la tecnología, está el daño que convoca en la imaginación. La dialéctica sobre el progreso se traba en una rueda, como la b(c)obaya en el circuito desarrollista. Me hace gracia, me hablas de tela y yo te hablo de un círculo, maneras de tejer.

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  2. De acuerdo con Loam. De primeras te da la risa pero un instante después lo piensas y te quedas aterrado. Ya muchos han ido siempre con alguna o varias de las posturas de los monos clásicos. Pero es que ahora han sido superados por los que van por la calle o en el bus o al váter colgados del aparatito. Y no hay vuelta atrás. ¿Esperan saltos de calidad en la fisionomía de los humanos no tardando mucho?

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  3. Aterrador y mucho, es la fisionomía que nos rodea también Fackel la que ha ido introduciendo esa inter-dependencia online en la autonomía de las personas. Yo, pensándolo bien, y no es un estímulo, veo una ventaja de (ellos) sobre nosotros, tienen cuatro manos.


    Hablando en serio, hay que seguir saliendo a la calle y enfrentarse al enemigo común. Hace poco vi una película muy mala, para una que veo de cada año… de Zombies, de Jim Jarmusch, y la realidad me recuerda mucho a esa película. La música, la imagen, y la palabra siempre tendrán fuerza para empatizar al ser humano, o eso quiero creer…

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