14 de enero de 2016





Diario de.

Para comenzar debo “cuspir o almocelo” como dicen los marineros por estas costas cuando una captura escapa del anzuelo. Es sencillo. Para ello simplemente debo usar la violencia de la supervivencia. No escribiré un diario de la representación. Al vivir rodeado de una total superficie donde se cultiva la sentimentalidad. ¿Progresiva independencia de la hombre como sujeto?. Ayer me devolvieron el libro Contra el Arte (y otras imposturas) de Maillard, no lo leo desde que comenzara a escribir aquella ¿secuencia? de contra . Y hoy comencé con el libro "La mujer de pie". Tendré lectura por un tiempo bien extenso. Nada de textos profesorales, ni modernos ni antiguos. A veces, leer esas noticias… escritas, como nacimientos. Pero doctrinas de la inercia que amansan los instintos, marché de dupus, teatrillo que reduce las relaciones, reduce las tentaciones, reduce la respuesta, reduce la indagación. ¿Desamparar al ojo crítico hasta reducirlo a la mínima expresión? No sé hasta qué punto no es lícito usar la violencia, al menos desde la inteligencia, a través de la pasión.


un árbol es un árbol
se bendicen las hojas
se jactan sus líneas

Cualquier construcción deviene fractal. Incluso el punto. La ramificación del bosque es el hambre de lo armónico, latido y respiración, crecimiento de la intemperie. Transformar el calor en energía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

o tu no-comentario

on the road