RECUERDO
Yo había sonreído. Nada más. Pero la
claridad fue en mi y
en lo hondo de mi silencio
El me seguía. Como mi sombra, irreprochable y ligera
En la noche, sollozó un canto
en lo hondo de mi silencio
El me seguía. Como mi sombra, irreprochable y ligera
En la noche, sollozó un canto
Los indios se alargaban, sinuosos, por las callejas del pueblo
Iban envueltos en sarapes, a la danza, después de beber mezcal
Un arpa y una jarana eran la música y la alegría eran las morenas sonrientes
En el fondo, tras del "Zocalo", brillaba el río.
Y se iba como
Los momentos de mi vida El, me seguía Yo terminé por llorar,
Los momentos de mi vida El, me seguía Yo terminé por llorar,
arrinconada en el atrio de la parroquia amparada
por mi rebozo de bolita,
que se empapó de lagrimas
-Poema de Frida Kahlo 30 de noviembre
de 1922-
“Cada
tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite.
Y
hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla
vivir.
Que
cada uno lo resuelva como pueda.”
