12 de enero de 2012

2012

digo lo de siempre, letras en distinto color = clic botón derecho
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Esta mañana he venido al parque del Museo das ciencias para buscar inspiración. Hace frío, pero unos rayos de sol se detienen sobre mi espalda recorriendo el envés de mi cuerpo. Inspiración para comenzar el año en c c Rider. Pensar en su breve recorrido como la ronda de un escarabajo. Antes de nada agradecer a todos los paseantes su benevolencia al leerme y acontecer a veces, en un cara a cara, con sus discursos, propósitos y reflexiones. No tengo nada preparado para ir publicando, simplemente la voluntad…

sin reflejos

tal vez apresar la resonancia
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Sentir el gozo de escribir, precoz, y el placer de leer. Paladear el lenguaje y amar entre líneas. Nadie puede inventar pues todo discurso tiene una pequeña conciencia retórica. Si en un relato al caso maduramos la idea vemos que los personajes viven antes de que tengan tan siquiera un seudónimo. Cuánto más un poema. Nada es referencial…

hace unos meses me vine a esta ciudad

un tiempo atrás no existía ahora

enhebrado en el cambio

este rincón

me esperaba
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Para amontonar mis regiones, asentar el islote y vencer los laberintos, ubicar en un primer plano los pensamientos y los deseos. Girar el aire por medio del susurro, del canto. Encontrar los indicios del pájaro en el corazón del elefante. Alzarme en la pavura. Arraigarme  en este enclave a ritmo de blues. Ebullición. Tal vez sea este frío matinal el que me haga decir estas tonterías y siempre ha de ser así; meticulosas resonancias arremolinándose en mi armazón proteico. A lado de este edificio de las ciencias me vienen a la mente cuentos de Julio Verne, H. G. Wells, Asimov, A. Houxley, Stanislav Lem, Ray Bradbury y otros tantos escritores y pensadores de la ciencia en los que en un tiempo me ayudaron a la comprensión de la naturaleza, tánto o más que comprender las obras de Caravaggio, John Keats o Michel Foucault...

en cambio

en la guarida abandonada de mis poemas

es donde mejor habito

geográficamente
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Procuraré en lo sucesivo mantener una frecuencia en mis publicaciones. Aunque reconozco que tengo la necesidad de compartir mis lecturas además de escritos. Analizaré sus sustancias químicas. También pretendo derramar en mi laboratorio los colores de algunos cuadros a modo de interpretación. Precipitarme por la hendedura y desandar la ausencia para caer finalmente en el propio ojo. Doblar esa cuarta dimensión que es el tiempo y poder naufragar en la metamorfosis ilimitada que llevamos dentro. Como escarabajos…

detrás de lo visible

tras el sólito letargo

mirar con los ojos del insecto
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Queridos Riders

on the road


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