18 de octubre de 2012

Antonio Méndez Rubio // Enrique Falcón



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Aquí -cuatro y un poemas de dos autores nacidos en 1967 y 1968. 









                   Los cuatro primeros pertenecen a un libro/espejismo

El ave que no encontró consuelo vuela perdidamente
sin más razón que la desobediencia.”                                                (Antonio Méndez)

            Poesía desconocimiento, morada y vitualla aquí- en la ruina madura de los sacrificios, esparciéndose en un lugar inesperado, huella pensante, así tal vez el lector ubique el escenario sin ser llevado como una marioneta por un lindero de imágenes y respuestas facilonas. Parafraseando a Vladimir Holan
 “…Sólo el verdadero poeta regresa con su silencio / para encontrar, ya viejo, a un niño que llora, / abandonado por el mundo en su umbral.
...y la pestaña, hilo, sutura...

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                 El último poema pertenece a una redención que define un mundo errante, pulso comprometido, épico, afectándose y efectuándose, es decir, sin habitar otro lugar que el de su voz. El sentido interno aquí –el poema. Apátrida y ligado al abandono de un alambre/horizonte que es instante/movimiento al modo/ojo Bataille cuando salta por encima del límite globular. Encerrados como estamos en el prodigio de una sociedad que devora cual Cronos a sus hijos, es tiempo de lectores de lo inacabado y aquí, el silencio, la sombra, el desterrado dispersándose entre contenedores, en el suelo de cajeros, y en el humo de las cocinas económicas.

               01     SOY altura de perro.
               02      Naceré en los instantes de cada luz volcada.
               12        Soy altura de niño enloqueciendo todas estas tumbas.
               67        Como tú: loco y calentura.
               68        Soy el primer hombre en decirte hermano."                              (Enrique Falcón)


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Aquí- clandestinamente
en pausa
comienza...






 
ANTONIO MÉNDEZ RUBIO          “Un lugar que no existe
Ed. Icaria. 1998
ASTILLA

Estar ahí-
dice la voz que no
viene de ningún lado.
La luz lo repite,
por nada, mientras
espera desaparecer.
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LO QUE NO DESAPARECE
(a Leopoldo)
             A través de otra noche se escucha
             el resplandor sin sueño de las gaviotas, en bandada,
             que entrarán en el mar hasta olvidarlo. El pensamiento
             las disemina inventando la trama
             del destierro que siempre nos alcanza.
                                                                       Así
             va la ilusión que crece con el dolor dentro.
             Esa ruta prosigue. En esa aparición se despereza
             cuando el lenguaje calla.
               ***
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NOTICIA DE NECEDAD

Escribo como si no conociera
las huellas embarradas de mis pasos
tras la helada. Hundidas en la hierba
humedecida aún, intermitentes
en su dispersión tibia. Según ando
escribo como si alguien me mirara
en silencio, pero no me siguiera;
como si fuera cierta la memoria
irrevocable de lo que no soy
pero dispone, recientes, mis huellas.
Miro por vez primera estos castaños
como si no supiera lo que dicen.
***
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RECONSTRUCCIONES

                  Más allá del cristal, en él, la luz
                  aguarda, exhausta en su opacidad,
                  que el día, otra vez, no la reconozca.
                  Sin conciencia de sí, ella la ve
                  pasar provisional, permanecer
                  sin raíces y sin melancolía,
                  esquiva en los barrotes del balcón,
                  inscrito su murmullo en la materia
                  inexistente de la tarde. Mira
                  porque sabe que no le pertenece
                  su ilusión. A través de la piel
                  llama el deseo de recomenzar.
                     ***
              ***
       ***
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Enrique Falcón        La marcha de 150.000.000
Ed. Rialp 1994

(De la primera edición, hay cien ejemplares
aquí- un poema y una... )



                                                                                                                        LAMENTO

                      Lamen todas las cuchillas las bocas de la tierra: lamento.
                      La caída de los brazos. Lamento.
                      Cien mil mujeres agitándose las venas. Lamento.
                      Un horror -que acabe el llanto-
                              de cuevas en el ojo, en los ojos las cuevas
                              de los ojos, un ojo invocador
                              de araña, un ojo-lamento.

Se abajó a los más pobres de nosotros
nos mostró su sonrisa de lagos
frescos e inmaduros (aún) abajó
         a nosotros su señal su lengua su saliva
         catarata de sonidos tocó para nosotros
nos dio la brasa, llamó hermano a mi hermano,
llamó madre a mi madre
y bebió de su leche.
Con dolores de parto esta agua
naciendo de su risa:
                   (500 kilómetros de agua-madre
                   sacudiéndonos el polvo, el niño negro
                   amamantado en las aceras
                   y luciendo su azul de venas rotas).
Se abajó hasta nosotros,
los pastores de la periferia en las ciudades ricas
         -una bomba de luces, cabelleras-,
hasta nosotros la mugre
la caverna maloliente, los cayados
         (apoyo sobre luz, onda de luz
         con 100.000 años de viaje).
                                                        Un
niño cósmico de hambres, niño
daño de los ojos, niño-revolución,
                                                        as-
co de pesebre.

Familia-cráter perseguida. Lamento.
Familia-tierra, familia-polvo: luz.
Un asco de pesebre y establos, se abajó hasta nosotros
mostrando los clavos de la mano
y el miedo de los poderosos en las manos
y la sangre de los niños imposibles en las manos.

Nueve millones de posadas vacías...
No
hay sitio,
para nosotros no queda sitio alguno
sólo algas y humus
                   de pesebre
y asco de noche
         (mi niño borracho de estrellas, mi niño
         amasando en la arena del Hombre-Dios).
Llamó hermana a mi podredumbre
bebió de la leche con nosotros
su sueño multiplicador de vías lácteas:
un ojo de lamento adorado en el establo.


Lamen todas las cuchillas los nacidos en la arena.

Esperábamos al nacido y el nacido llegó

(Käthe Kollwitz)

a)      no sobre leche con la boca
b)      no candelabro ni acogida de incienso
c)      no salón no capitel
d)      no arma poderosa en las legiones de Masdar
e)      no puñalada ni río de rentas ni hospedaje
f)       no cabello trenzado con las cintas del príncipe tranquilo

g)      no poder no cetro no galeras de amonita
h)      no llegó entre los vítores del pueblo
i)       no pisaron sus talones las alfombras de los reyes

j)       no cercó sus dedos un anillo
k)      no besó la mejilla de los sacerdotes
l)       no censó las coronas no dispuso sus ejércitos
m)     no inscribió su nombre en los altares de los templos:
Me miró en los ojos,
sólo ellos, en los ojos, el lamento de los ojos.

(...Agua, Dios mío, más agua...)

800.000 obuses sobre Sarajevo
y no puedo ayudar a este niño
                                               con plomo en la cabeza,
una estrella gigante de plomo en su cabeza.
Su pantalla de ojo es el grito,
y el grito la impotencia
cargada de establos en este poema azul y enorme:
         800.000 broches dorados
         sobre el abrigo de Mrs Frame.
Por amor de Santuario yo he de hablar,
por ella haré gritar al niño
         despojo, sangre de cuásar,
diadema de las gentes y cadera desposada...
No te llamarán más el esperado en nacer
ya no más desolación tu nombre:
como el novio que habita en la hembra
cubriéndola de noches,
como un novio que se ciñe la frente
con coágulos de Dios,
                                      todo atavíos.
Por amor de Santuario lamento ha de cubrirte;
sobre sus murallas no descansará la luz de las estrellas:
a otros ha de alcanzar su dedo, a otros su poema de luz
y su asco de pesebre,
su risa preparada hace 100.000 años
y 2.000 más, años de años.
                   -Belem, Andrómeda, Limbúe-Kutu-.
Que la Marcha
arranque.

fuerzas de seguridad bien entrenadas, bien pertrechadas, bien alimentadas y bien pagadas...

13 de octubre de 2012

Encendí la astilla para ver partir los barcos







Se dice que un niño habla cuando silabea, cuando marca las sílabas. Del pájaro no se dice que hable, porque se expresa silbando. También tienen silbo el aire y la sierpe. Y hay pájaros, como el mirlo, que silban donde quiera que estén en la oscuridad creciente del crepúsculo, en la medianoche. Y hasta existe el mimetismo del gato que maúlla como el pájaro de algún árbol vecino, y ellos, los pájaros, 
afinan el canto y lo modulan como un maullido.

María Zambrano.
Castelao



(Soy un personaje y ¿por qué ocultarlo?)

Encendí la astilla para ver partir los barcos
de cuando en cuando
y hasta cuando, alguno lo hacía cerca.
Después de mi pasado farero
en el segundo acto
cuando todos los marcos colgaban sin una imagen,
volví al alimento, coma
como un enfant terrible, una trompa
fileteada , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La luz es una ardilla,
sus ojos espejuelos ligeros y/o al montarlos
la . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..
no interpretarlo
verter la obra viva de la tierra
su tinta
en picado
sin ensuciar esta hoja con una sola gota
ni dividir yo su tinta en ningún acto.

            Ӝ        ӝ         ӝ

En el viejo tocadiscos suena la tormenta.
Unos féretros cruzan las ventanas 
el barro incluso
que nos ha de proteger
a lo largo de una infancia perpetua hilera de alfileres de bastidor. Apunta
el portavoz del gobierno en cambio
que los esfuerzos son firmes, como cerezas
de cristal.

[Esto no es un poema, es un ensayo
y como tal teatro. Recito un nombre]
...y encuentro mi personaje
es elenco
es vértice
es palabra en la circunstancia de la existencia
tejido oscuro de un relámpago
limoso tornador del ser,
migrar-a-tientas.

                        ӝ

Kafka en su día, descubrió, el laberinto mediante
un ejercicio funambulista. Pues dónde si no
en el aire se unen todas las páginas de un mismo libro.
Aunque luego tu querido librero diga
haré lo posible’,
guardo, como el fondo de un estanque, decenas
de estanterías que destilan un oscuro reflejo.
Vigo Mortensen se acerca y enciende un cigarrillo
como un recién nacido apunta la crítica.
Ábaco de humo
y de muy lejos
            mi silencio,
la oscura gota ingrávida inhabitable.
De una rama cae un cuaderno
resbala causando una revolución teórica
en el edén de los acusados
y comienzan a danzar el ganado
y las aves del Corán.
Peso / Asaltar / Deseo / Doma
Respirar, nacer el nido
anudar el calzado a la rama
anonadar la ascesis
copiar solamente el gesto.

La boca como un pico para derramar
Al suelo
Un silencio hecho en la iniciación de los misterios
Para formar la masa sólida desconfianza como
Cuando se observa el tonel agujereado
O los reflejos del estanque interponiéndose
A la fina lama que envuelve el fondo.
Hacer de la palabra
            vacío
            y de ahí
            (mu)  *
Occidente.
                                      * la palabra ‘misterio’ deriva de la raíz (mu)
                               Oriente.
                                      * masa susurrante.vacío

[Esto dejó de ser un poema en el primer ínterin para descender como la lluvia al pie del árbol, a mano del desierto, para rescatar el sonido de mi pensamiento. A veces sucede y no como mero inventario de cuentos y cantigas, sino como técnica de peregrinaje, de huella, afloración. Ya he dicho, hace mucho tiempo esto dejó de ser un poema.]
-
            Hay un escriba
            frecuenta un planeta
            lo desea y lo educa.
            Hay un teorema
            que es un universo
            y alguien lo contempla.
            Incluso hay una naturaleza muerta
            que festeja en su descomposición
            los frutos cosechados.
-
[Al nacer el hombre se pone por sombrero una escopeta
hace puntería
le da a Cristo que iba con el carrito de la compra y
una cajera limpia su herida con un ticket.]

El recuento es tiempo, interiorización.
Leo el almanaque
con la mano bien abierta,
huye una línea uniendo estrellas numeradas
en las que sentir
como semillas calientes
un antídoto a las verdades de la estupidez
acallando la caza
con la música del laberinto del oído
rompiendo el signo despótico de
las cadenas significantes.

Vuelvo el paso.
Hago el reverso
del poema jamás escrito.








 
****







 
Esto no es lenguaje
ficcionar los signos de una cultura
es otro suplante,
otra hoja

se abrigan dos suicidas de un noveno piso
hasta tropezar con una reliquia de piano
a los pies del primero.
En esta noche errada 
sin aurora
ni ámbar que aprese el lenguaje
porqué no lo hay.
Si hay luz en la noche ha de ser fatigada.
Hasta unos cartones debajo de un puente nido del que no tiene más
que las dádivas de una misa negra y un par de cervezas baratas.
El lenguaje está en la oscuridad
no depende del valor de la verdad
ni del resumen de su novedad.
Dos suicidas se abrochan la boca
desde el primer orgasmo.





*


   Ӝ        ӝ         ӝ

on the road